Debido al repunte inflacionario en Guatemala, será conveniente aumentar la tasa líder, afirma el presidente de la ABG

En marzo, la inflación interanual en el país alcanzó 4.17%, variable que la banca central monitorea de forma permanente, pero posiblemente se tomarán decisiones de política monetaria, señala Luis Lara.

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Luis Lara Grojec presidente de la Asociación Bancaria de Guatemala
Luis Lara Grojec presidente de la Asociación Bancaria de Guatemala. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Luis Lara Grojec, presidente de la Asociación Bancaria de Guatemala (ABG), señala que será necesario tomar medidas por parte de la Junta Monetaria, para evitar que siga aumentando el índice general de precios.

En principio, analizó el reciente informa del Fondo Monetario Internacional (FMI) según el cual, la macroeconomía del país permanece estable, pero hay riesgos externos.

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¿Debe preocupar la dependencia de Guatemala de las remesas, calculadas en 18.4% del PIB para 2022?

¿Cómo recibe la banca este informe?

En general somos optimistas y creemos que la economía va a crecer un poco más de lo que el FMI está diciendo, en niveles superiores al 5%; ayuda mucho el tema del nearshoring y Estados Unidos está viendo a Guatemala en muchos temas que antes se traía de China, sobre todo en la industria textil donde hay inmensas oportunidades, y se ven las inversiones que se están canalizando.

Las materias primas que Guatemala exporta están a buenos precios y eso generará dinamismo y un rubro muy relevante son las remesas familiares. No es de extrañar que en este 2022 se reciban alrededor de US$18 mil millones -Q138 mil millones- y todo ese dinero es más que el presupuesto público, que se esparce en toda la economía e impulsa el consumo, lo que también se traduce en inversión.

¿Cuáles son los riesgos en el 2022?

Vamos a tener que convivir con la inflación derivada del conflicto internacional entre Rusia y Ucrania que vino a complicar las cosas un poco más. Pero, sobre todo, la enorme expansión monetaria que hubo alrededor del mundo para hacerle frente a la pandemia, por lo que pasaremos algunos años con el indicador un poco alto.

Eso va a implicar que las tasas de interés suben un poco, aunque no creo que mucho, pero es una situación que puede detener el crecimiento económico. Creo que se tendrá que subir la tasa líder porque ya se observó la inflación de marzo (4.17%) y probablemente sea similar en otros meses. Por lo tanto, sí se tendrá que actuar en política monetaria.

En Estados Unidos ya se está hablando que habrá incrementos a lo largo del año, entonces es probable que aquí exista una tendencia similar.

¿Cómo han analizado el tema del conflicto y la volatilidad del precio del crudo?

Esto va a impactar negativamente y por ejemplo, el tema del conflicto no solo es el petróleo, sino el fertilizante, que se tiene que evaluar mucho, pues podría haber una escasez y mucho de ese producto viene de Ucrania y de Rusia.

Entonces, se está volviendo algo imposible porque se tiene que transferir dinero y todos quieren comprar, pero nadie puede, lo cual podría generar algún tipo de problema en el campo, porque al no fertilizar, como debe ser, habrá implicaciones.

¿Cuál es el reto inmediato del país?

Existe el reto de invertir en infraestructura, como es evidente en el tema de carreteras. Y la única manera de resolverlo es como se hizo con el tema de electricidad: a través de una ley.

No puede ser que en Guatemala un vehículo comercial se conduzca hasta tres veces más lento que EE. UU., por el mal estado de las carreteras, así que tiene que permitir que el sector privado pueda invertir en infraestructura con un marco regulatorio para inversión privada o cierta velocidad que es lo que se necesita.

En todo caso, hay disponibilidad desde el punto de vista del sector privado y si en electricidad se han invertido más de US$10 mil millones, en carreteras se pueden invertir mucho más.

El tema electoral, ¿cómo hay que verlo?

No creo que este año vaya a haber tanto movimiento electoral, pero si en 2023. Esperamos que sea un proceso en paz y que no perturbe la economía.


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