Deuda para pagar deuda: El dilema de las finanzas públicas en el presupuesto 2021

Guatemala presentará un ciclo alto de endeudamiento para 2021, planteado en el proyecto de presupuesto, que está en manos de Congreso para su aprobación, pero que a su vez se enfrenta a un desafío para incrementar la carga tributaria.

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Los diputados tienen 21 días para discutir la iniciativa del plan de gasto, pero una de las mayores críticas que se han plantado al proyecto por Q99 mil 700 millones, es su estructura de endeudamiento público.

Los efectos de la pandemia del coronavirus son la principal justificación que en 2020 y 2021 incrementará el déficit fiscal —gastos programados que superan los ingresos— y los porcentajes serán los más altos en los últimos años.

En dos años de Gobierno del presidente Alejandro Giammattei, la deuda pública se incrementará, justificada por la atención del covid-19 y la recuperación económica.

En la historia fiscal reciente, no se había incrementado a ese ritmo el endeudamiento.

Sergio Recinos, presidente del Banco de Guatemala, justificó que, desde el punto de vista de respuesta de política fiscal y ante los efectos de la crisis sanitaria, lo que se tenía que hacer y lo que hicieron la mayoría de los países fue atenderla mediante la deuda, y “obviamente aumentó las relaciones de endeudamiento de la que Guatemala no fue a la excepción”.

Cómo se plantea la deuda

De los Q99 mil 700 millones que se plantearon en el presupuesto 2021, el 32% se financiará por la vía de deuda y el 68% por los ingresos tributarios planteados.

El monto proyectado de endeudamiento ascenderá a Q32 mil 647 millones que financiaran el gasto, y parte del destino se justificará en la atención del covid-19.

Por primera vez el monto de colocación de bonos será de Q29 mil 284 millones, y el resto por la vía de préstamos y créditos con organismos financieros internacionales.

En el presupuesto presentado el pasado 2 de septiembre, los ingresos tributarios que cobra la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) serán de Q61 mil 426 millones, se agregan los Q32 mil 647 millones por la vía de la deuda, otros Q1 mil 565 millones que corresponden por saldo de caja y bancos; Q211 millones de donaciones y Q3 mil 848 millones de otras fuentes como presupuesto de ingresos.

En una citación al Congreso el pasado 16 de octubre, las autoridades del Ministerio de Finanzas, confirmaron un ajuste la recaudación tributaria para el siguiente año por Q63 mil 500 millones, y no los Q61 mil 400 millones que se habían proyectado inicialmente.

La principal justificación es la estimación de crecimiento económico de 3.5% en 2021, luego de una revisión al crecimiento económico del país realizada en octubre.

El déficit fiscal proyectado para el siguiente año es de -4.9%, y sería menor al -5.7% que es la estimación para 2020.

Para ambos ejercicios fiscales, se observa un notorio rompimiento al indicador que se venía mostrando en años anteriores que rondaba en promedio 2%.

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Deuda para pagar deuda

Un análisis del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien) del presupuesto, hace ver que se estaría contratado nueva deuda para pagar deuda y otra parte se destinaría para gasto de funcionamiento, como pago de salarios, insumos, vehículos, alquileres y servicios entre otros, cuando si objetivo sería para inversión de capital.

El Cien identificó que unos Q8 mil 354.4 millones de gasto tendrían como fuente de financiamiento la deuda.

Una de las novedades del proyecto del presupuesto es el capítulo de inversión y reactivación como un instrumento para estimular la economía por los efectos de la pandemia.

La propuesta incluye que Q4 mil 560 millones se destinarán a financiar programas de inversión pública, y que vendrán de la colocación de los bonos.

El estudio del Cien resalta que en este capítulo los Q4 mil 560 millones, se distribuirán en seis ministerios y transferencias al Instituto Nacional de Electrificación (INDE) y al Instituto de Fomento de Hipotecas Aseguradas (FHA), de los cuales Q3 mil 692.8 millones corresponden a proyectos de inversión.

Baja carga tributaria

Los efectos de la pandemia golpearon el sistema tributario del país en 2020, y uno de los retos, según el estudio del Cien es recuperar los ingresos fiscales para 2021.

Es decir, el Gobierno enfrentará una presión para mejorar la recaudación tributaria.

El superintendente Marco Livio Díaz Reyes advirtió que se están enfocando en casos de grandes evasores, así como la judicialización de algunos casos, con el fin de mejorar los ingresos fiscales.

La carga tributaria alcanzará este año 9.8% y 10% para 2021, según las proyecciones.

Planteamiento de reformas

“En el mediano plazo se debe incrementar la carga tributaria, pero en el ejercicio fiscal 2021 se debe priorizar lograr ahorros a través de esfuerzos de eficiencia que sean el inicio de una reforma fiscal integral”, subraya el análisis del Cien.

En el reporte de evaluación al país por el Fondo Monetario Internacional (FMI) a principio de mes se destaca que, en el proyecto de presupuesto 2021, el apoyo fiscal a la economía en el corto plazo se retira de manera gradual y sostenible.

El reporte señala que, para maximizar el impacto de dicho apoyo fiscal, el personal técnico alienta las autoridades a mejorar la focalización de la asistencia social, con base en la digitalización del Bono Familia; ampliar la prestación de los servicios de salud y de educación virtual a los más vulnerables, para prevenir una mayor desigualdad; y ejecutar los proyectos de infraestructura de manera rápida y transparente.

“Para mantener la sostenibilidad fiscal, el personal técnico recomienda mayor consistencia en los esfuerzos de movilización de ingresos a mediano plazo”, cita el reporte del FMI.

 

 

 

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