Juan Ignacio Maegli es un velerista sin límites

La navegación a vela es un deporte que Juan Ignacio Maegli Agüero lleva en la sangre. Es una profesión que aprendió desde muy pequeño y que lo tiene soñando en una medalla olímpica.

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Su  padre Juan Estuardo fue su primer maestro y quien le transmitió su experiencia tras haber competido en los Juegos Olímpicos de Canadá 1976, Moscú 1980 y Los Ángeles 1984.

“Me inicié en Hobie Cat. Empecé a navegar con mi papá a   temprana edad. Tenía 4 años. Así, a lo lejos, tengo varios recuerdos de   de mi comienzo en este deporte. Desde ahí me gustó mucho la navegación, y gracias a que me inicié a temprana edad, ahora soy lo que soy y tengo muchas ganas de seguir mejorando”, expone Maegli.

Indica que en esa modalidad se mantuvo hasta los 18 años y  le permitió cosechar muchos logros.

“Estuve desde los 4 años hasta los 18, y luego me cambié a Láser. En Hobie Cat competí en Juegos Centroamericanos y del Caribe como tripulante, junto a  mi papá, en 1998, en Maracaibo. Después participé en los del 2002, cuando se celebraron en El Salvador, aunque la vela se llevó a cabo en México y entonces ya lo hice como capitán, junto a Andrés López”, recuerda.

Agrega que después, en las siguientes justas, del 2006, disputadas en Cartagena, participó junto a Cristina Guirola y tuvieron una brillante actuación.

“En esa oportunidad ganamos la medalla de plata y en el 2010, que fue en Mayagüez, Puerto Rico, ya    me había cambiado  a Láser y conseguí un resultado  positivo, ya que logré la medalla de oro.  Fue  bueno para mí comenzar ese ciclo olímpico con medallas, en Láser”, explica el velerista.

CAMBIO POSITIVO

Maegli indica que haber tomado la decisión de cambiarse de Hobie Cat a Láser fue acertada porque le ha permitido experimentar otro tipo de competencias.

“El cambio de Hobie Cat a Láser se dio porque mi proyección era navegar en la otra modalidad, que se llama Tornado, que se practica en  un catamarán y que es parecido al Hobie Cat, porque entonces era olímpico y mi sueño era competir en unos juegos de esa talla”, asegura.

Relos Panamericanos de Río 2007  la idea era competir en la modalidad  Tornado, en los Olímpicos de Pekín, China, en el 2008.

“Recuerdo que, justo cuando estaba en la transición para pasarme a la categoría Tornado,  la organización votó en esos días para  que quitaran esa clase de los  Olímpicos y tuve que empezar de cero en Láser para poder participar”, refiere Juani.

Añade que el cambio a esa especialidad fue complicado, ya que los otros atletas que competirían en los Olímpicos le llevaban demasiada ventaja, pero  valió la pena.

“Los otros competidores se iniciaron en Láser a muy temprana edad. Yo ya tenía 18 y regularmente la parte formativa se inicia entre los 14 y 15. Yo estaba bastante atrás, especialmente en lo que era la condición física”, cuenta.

Para competir en Láser, la condición física de los atletas es un punto bien exigente. “Cuando hay viento fuerte, lo físico es fundamental, y yo empecé de cero, muy por detrás de los niveles que necesitaba. Al principio los resultados no eran como quería, pero luego asimilé bien el cambio”.

Pese a las dificultades, compitió en los Olímpicos de Pekín, China, 2008, donde finalizó en el puesto 32 de  48 participantes.

“Clasificar a Pekín 2008 fue un verdadero éxito. Para muchos también fue una gran sorpresa, por el poco tiempo que tuve de preparación, y mi condición física no fue un factor que me afectara. Tuve muy buenas regatas y me mantuve en el Top 20”, afirma.