La carta perdida de Galileo que cuestiona lo heroico que fue su desafío contra la Iglesia católica

BBC News Mundo

Muchos historiadores y expertos escogen como el momento más emblemático de la guerra entre la religión y la ciencia o de la fe versus el intelecto el enfrentamiento que el astrónomo, físico e ingeniero Galileo Galilei tuvo con la Iglesia Católica en el siglo XVII.

Guatemala vive tiempos difíciles

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Más de mil católicos de todo el país, entre laicos y curas, obispos y religiosas se reunieron a mediados de noviembre, durante tres días, en la ciudad de Huehuetenango para reflexionar sobre la parroquia, esa estructura eclesial que agrupa a los feligreses de un determinado territorio en una diócesis, para poner en marcha su transformación misionera, de tal modo que responda a los desafíos de la sociedad de hoy y a la reforma de la “Iglesia en salida” que impulsa el pontificado de Francisco, desde los horizontes abiertos por la Conferencia Episcopal de Aparecida, hace ya más de una década.

¡Viva Cristo Rey!

Opinión

Jesús rechazó durante su vida el título de rey.  Solo durante su entrada a Jerusalén para su pasión y como reo ante Pilato aceptó su identidad mesiánica.  Pero después de su resurrección, el culto cristiano propició el uso de aclamaciones en las que Jesucristo fue celebrado como Rey de reyes y Señor de señores.  Las expresiones declaran que hasta las más encumbradas instancias de poder están sujetas a la ley moral y al juicio de Dios.  Esa es una garantía para la libertad y dignidad de las personas frente al atropello de los poderes totalitarios.  El grito de ¡Viva Cristo Rey! ha sido la consigna de multitud de mártires frente al poder absoluto del Estado.  La aclamación a Cristo Rey ha sido consigna en defensa de la libertad de conciencia personal para profesar la fe y la moral cristiana frente a las pretensiones del poder político, cuando quiere gobernar hasta la conciencia y el pensamiento de los hombres.

Comunión y misión, signos de los tiempos

Opinión

“Me compadezco de aquellos que saben sondear en lo alto del cielo o en las profundidades del abismo, pero no son capaces de entrar en sí mismos”, afirmaba San Agustín de Hipona (354-450 d.C.) invitando con ello a una perpetua tarea humana, pero también eclesial cristiana, de “reformar, revitalizar el camino” a partir de la reflexión sobre el rumbo recorrido.

Un pronunciamiento preocupante

Opinión

Carezco de conocimientos y preparación para opinar sobre temas teológicos o eclesiásticos y por eso no opino sobre ellos. Un blog de un amigo mexicano me llevó a un artículo de Thomas J. di Lorenzo y a la lectura de “Oeconomicae et pecuniariae quaestiones: Consideraciones para un discernimiento ético sobre algunos aspectos del actual sistema económico-financiero, 17.05.2018”. Este documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe fue aprobado por el papa Francisco, que ordenó su publicación.

Una casa dividida

Opinión

La fortaleza de una nación, pueblo, familia o matrimonio radica en la unidad. Hay un poder especial cuando se tiene una misma visión, un mismo propósito. Las fuerzas se multiplican al trabajar juntos, las debilidades de uno son cubiertas por las fortalezas del otro, cuando uno se cansa el otro puede apoyarle y juntos alcanzar la meta.