Fotogalería: los sintecho y el coronavirus, en blanco y negro

Guatemala

Además de prevenir el contagio del virus, el toque de queda trae consigo una soledad que deja entrever a varias personas sin un hogar que deambulan por la ciudad. Para muchos de ellos, su única esperanza es sobrevivir y tener algo de comer. Alguna vez tuvieron una vivienda, familia, amigos y un trabajo; por diferentes razones pasaron a ser seres olvidados en las calles del Centro Histórico.

Indigencia, estatura moral superior al funcionario

Opinión

Hace más de un siglo, Justo Rufino Barrios decretó que los indigentes atentaban contra la moral porque carecían de profesión, oficio, renta, sueldo y ocupación. Medio siglo después, Ubico los puso al servicio de los terratenientes, de los cafetaleros. Los forzó a trabajar gratuitamente como hizo con los indígenas, los dueños de “terrenos rústicos” y los desempleados. Los obligó a portar una constancia de haber servido, sin cobrar, en fincas “por lo menos tres manzanas de café, caña o tabaco, en cualquier zona; tres manzanas de maíz, con dos cosechas anuales en zona cálida; cuatro manzanas de maíz en zona fría; o cuatro manzanas de trigo, patatas, hortalizas u otros productos, en cualquier zona”. Algunos adinerados de actualidad deben su prosperidad a los indigentes, los indígenas y los desempleados cuya esclavitud puso la espalda y mano de obra.