Cambio de cultura

Opinión

Existen muchas facetas en la vida de los guatemaltecos que necesitan una profunda transformación. El crecimiento desordenado, la generalizada falta de respeto a las normas y el descontrol en hábitos de consumo se han traducido en una creciente amenaza para la existencia misma.

¿Quién tiene la culpa?

Opinión

Desde hace varias semanas he observado con preocupación cómo algunos alcaldes han prohibido la bolsa plástica en sus municipios. A simple vista pareciera que tienen razón, ya que el plástico es el malo de la película, pero si analizamos con un poco de más detalle el caso podemos notar algunos aspectos interesantes sobre el tan polémico tema:

La basura de unos es el tesoro de otros

Opinión

En los artículos anteriores he hablado sobre la importancia del plástico y cómo su uso en empaques y bolsas es la alternativa actual que menor efecto tiene sobre el ambiente. Pero todavía queda el tema de los desechos. ¿Cómo evitar que los beneficios del plástico se vean enturbiados por su ubicuidad en los desechos? Afortunadamente, las soluciones ya están entre nosotros.

¡Es hora de actuar alcaldes!

Opinión

¡Quién hubiera pensado que estaríamos regresando al pasado cuando se usaban canastas de mimbre para ir a comprar al mercado, hojas de banano, servilletas de tela para ir a traer las tortillas o el pan, y cestas y bolsos típicos para las compras! Aún falta ver que se prohiban las tinajas de plástico y se vuelvan a producir las bellas y tradicionales  de barro de Chinautla.

El problema no es el plástico

Opinión

Se está popularizando en Guatemala la errada creencia de que el plástico es el peor enemigo del medioambiente y que, por tanto, si se quiere ser “responsable”, se debe combatirlo. Esa falsa creencia ha llevado a algunos alcaldes incluso a establecer absurdas prohibiciones inconstitucionales que no hacen más que desviar la atención del verdadero problema.

Cultura ecológica asegura su avance

Opinión

El deterioro del Lago de Atitlán ha abierto la puerta a la creatividad ante el desafío por cambiar una anquilosada cultura centrada en el uso de elementos contaminantes, como el plástico, y ya son varios los municipios que se suman a la iniciativa por descartar el uso de bolsas elaboradas con esos materiales, así como pajillas o envoltorios de duroport.