Educación para conocer de sismos

Opinión

Ya los guatemaltecos nos olvidamos de los dos recientes sismos de regular intensidad, pero afortunadamente con pocas consecuencias de pérdidas humanas y de daños materiales. Nada comparable al terremoto del 4 de febrero de 1976 con su efecto de 25 mil muertos y casi un millón de damnificados en todo el país. Sin embargo, lo ocurrido constituye una nueva advertencia —aunque olvidada— del siguiente movimiento telúrico de gran magnitud a consecuencia de los movimientos de las numerosas fallas existentes en todo el país acerca de los cuales solo se ignora la fecha, pero constituyen una realidad innegable basada en los conocimientos científicos cuyos avances sólo confirman las causas de los terremotos registrados a lo largo de la historia.