Hay todo un proceso de aprendizaje del Tribunal Supremo Electoral (TSE) que ha permitido, después de más de 20 años de democracia, tener elecciones libres y transparentes. El sistema de juntas electorales permite que los ciudadanos sean quienes cuenten los votos, y el surgimiento cada vez más de movimientos ciudadanos enfocados a la juventud, que desean participar en distintas modalidades.
¿Y las debilidades?
Evidentemente, los partidos políticos han ido sufriendo en general y desde hace ya muchos años un proceso de deterioro en su identidad, una desideologización paulatina de su plataforma y de su mensaje. El liderazgo político ha sufrido porque hay una percepción de falta del mismo. El debate de los grandes temas nacionales transcurre fuera del sistema de partidos políticos. No debería ser así.
¿Ya no cree la gente en la democracia?
Hay signos de interés de participación, pero el umbral de tolerancia del ciudadano ha ido disminuyendo. En cada proceso político, las expectativas no satisfechas de los ciudadanos o las promesas incumplidas pueden estar castigando la credibilidad. Desafortunadamente, comienza por los partidos y termina en el concepto general de la democracia.
¿Cómo contribuyen los partidos al deterioro del sistema democrático?
La ausencia de un programa claro y de una plataforma que identifique con claridad cuáles son los planteamientos que se proponen a la ciudadanía ha afectado terriblemente la credibilidad de los partidos.
Hoy se conoce poco de qué es lo que piensan y proponen. El ciclo de vida de los partidos políticos no ayuda. Mientras en Centroamérica las instituciones político-partidarias tienen en algunos casos 30 años o más, en Guatemala el ciclo de vida de un partido sigue la secuencia de crecer, reproducirse y morir, y eso fomenta un desapego del ciudadano. El caudillismo y caciquismo siguen prevaleciendo en las estructuras partidarias, y cuando dos personas ejercen liderazgo en el partido la ruptura es previsible.
¿Los partidos políticos son solo un vehículo para llegar al poder?
Lo han sido. No han contribuido a un debate sostenido y programático.
¿Cuál es el papel del Estado en una agenda para el desarrollo?
El desarrollo del país pasa necesariamente por la educación. El sistema político va a dar de sí en la medida que el ciudadano lo demande. Si tenemos ciudadanía poco informada, poco formada, va a demandar poco de sus políticos.
¿Cuál es el mayor pecado de los políticos?
La ausencia de la democratización interna. Es decir, organizarse adecuadamente en el debate político interno de los partidos, fomentar un liderazgo dentro del partido, que puede ser ascendente. Abrir espacio para la discusión de las ideas dentro del partido, que permita plantear plataformas bien construidas.
¿Qué papel debe tener la iniciativa privada organizada en el sistema democrático?
El primero, tener una interlocución permanente y respetuosa con los partidos políticos y en el Congreso de la República.
Segundo, poner opinión y voz al servicio de aquellos proyectos que fortalecen la democracia. Hay responsabilidad de acompañar al TSE y a los partidos políticos en el proceso de elecciones y poder ayudar a fomentar y contribuir la transparencia del mismo.
¿Cuánto impacta la corrupción en un sistema democrático?
La esencia del servicio público es la ética y la voluntad. Cuando faltan esos elementos y la persona llega a servirse del poder, mal administrar o robar el dinero de la comunidad, deja de cumplir la esencia del servicio público. La corrupción es un cáncer tratable, pero que va minando las instituciones políticas de un país, y al final la credibilidad en el sistema democrático.
¿Qué compromisos debería adquirir y cumplir un candidato a la Presidencia?
Debería tener la solvencia de presentar su equipo de gobierno con suficiente tiempo. Usualmente nos enteramos cuando faltan 36 horas para la toma de posesión.
Hay que transparentar los recursos de sus partidos y sus patrimonios particulares. El candidato debería decir cuáles son sus prioridades y explicar por qué y en qué son diferentes a las de otros candidatos.