Ciencia

Altos niveles de ozono, aumento de la temperatura del agua y subida del nivel del mar: qué revela el nuevo informe de Copernicus

El informe de Copernicus detalla cómo la contaminación por ozono y el calentamiento de los océanos están impactando distintas regiones del planeta.

Altos niveles de ozono, aumento de la temperatura del agua y subida del nivel del mar: qué revela el nuevo informe de Copernicus

El décimo Informe sobre el Estado del Océano señala que el nivel medio de los océanos está subiendo cada vez más deprisa. (Foto Prensa Libre: EFE/ Bienvenido Velasco)

Un nuevo análisis global realizado por el programa de observación y monitoreo de la Tierra Copernicus muestra cómo la contaminación atmosférica cruzó fronteras y continentes en el 2025 y expuso al 40% de la población mundial a niveles nocivos de ozono.

El ozono troposférico surge cuando determinadas sustancias contaminantes quedan expuestas a la luz del sol y a altas temperaturas. Es nocivo para la salud humana y los ecosistemas, explicó la institución con sede en la ciudad alemana de Bonn al publicar los resultados del estudio Atmosphere Watch.

En los primeros ocho meses del 2026, las grandes olas de calor han favorecido la generación de altos niveles de ozono troposférico en muchas regiones. Este fenómeno ha afectado a miles de millones de personas, sobre todo en Asia, seguida por Europa y América del Norte. En Asia, el 60% de los habitantes ha estado expuesto a niveles "extremadamente altos".

El 50% de la población estuvo expuesto a niveles inadecuados de ozono. A ello contribuyeron las repetidas olas de calor, como parte de un círculo vicioso en el que el propio ozono generado contribuye al calentamiento de la atmósfera.

"La contaminación por ozono es un claro recordatorio de lo interconectados que están realmente nuestra atmósfera, nuestro clima, nuestra salud y nuestros medios de vida, ya que la contaminación y el cambio climático afectan a la composición química del aire que respiramos, determinan la salud de nuestros ecosistemas e incluso condicionan nuestra capacidad para cultivar alimentos", declaró la directora del Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS), Laurence Rouil.

Otro informe de Copernicus advierte de cambios importantes en los océanos. El décimo Informe sobre el Estado del Océano, elaborado por su Servicio Marino, reveló que, en el 2025, los océanos absorbieron unos 23 zettajulios adicionales de energía, una cantidad equivalente a unas 40 veces toda la energía consumida por la humanidad durante ese mismo año.

Aumenta la temperatura del agua

El estudio, elaborado por Mercator Ocean International para el programa europeo Copernicus, con aportaciones de 125 científicos de Europa y del resto del mundo, constata que el aumento del contenido de calor oceánico se ha acelerado desde 1960 y advierte de cambios cada vez más profundos en los mares del planeta.

Un zettajulio equivale a 10²¹ julios, una unidad utilizada para expresar cantidades extraordinariamente grandes de energía, como el calor acumulado por los océanos.

"El océano se está transformando ante nuestros ojos: el calentamiento, la subida del nivel del mar y la degradación de los ecosistemas son señales interconectadas de un cambio significativo y a largo plazo", señaló el director general de Mercator Ocean International, Pierre Bahurel.

Copernicus subraya que el aumento de la temperatura del agua alimenta las olas de calor marinas, que pueden intensificar las tormentas, contribuye a la subida del nivel del mar mediante la expansión térmica del agua y altera los ecosistemas.

En el 2024, por ejemplo, el Mediterráneo y el mar Negro registraron olas de calor marinas récord, algunas de más de 30 días de duración y con temperaturas superiores en más de 4.6 grados centígrados a la media.

La subida del nivel del mar se acelera

El informe señala que el nivel medio de los océanos está subiendo cada vez más deprisa y que el Mediterráneo occidental figura entre las regiones donde esa aceleración es especialmente intensa.

A escala mundial, el nivel del mar aumentó una media de 3.8 milímetros al año entre 1999 y el 2025, pero ese ritmo se elevó a 4.2 milímetros anuales si se considera únicamente el período entre el 2012 y el 2025.

La evolución, sin embargo, no es homogénea y las diferencias regionales pueden ser importantes para las poblaciones costeras.

En el Mediterráneo occidental, el ascenso del nivel del mar se ha acelerado desde comienzos de este siglo, debido principalmente a la expansión térmica de aguas cada vez más cálidas.

Entre 1993 y el 2024, el ritmo analizado por los investigadores pasó de alrededor de 3 milímetros por año a 6.4 milímetros anuales, más del doble en dos décadas.

En el Mediterráneo oriental, la evolución ha sido más irregular durante el conjunto del período, aunque desde el 2018 también se observa una aceleración casi constante. En la última década, el ritmo ha alcanzado igualmente unos 6.4 milímetros por año.

Copernicus subraya que, aunque ambas mitades del Mediterráneo presentan actualmente velocidades de subida similares, la aceleración reciente es más pronunciada en la cuenca oriental.

El informe advierte de que la subida no sigue una trayectoria lineal y que las variaciones locales pueden apartarse temporalmente de la tendencia de largo plazo, lo que obliga a tener en cuenta las particularidades de cada costa al planificar medidas de adaptación.

A escala mundial, el incremento del contenido de calor oceánico se acelera desde 1960. Las aguas más calientes se expanden y contribuyen directamente al aumento del nivel del mar. Al mismo tiempo, favorecen las olas de calor marinas y pueden agravar las consecuencias de tormentas y otros fenómenos extremos en las costas.

Para Copernicus, estas tendencias refuerzan la necesidad de adaptar la planificación costera a las condiciones de cada región, en lugar de trabajar con una única cifra media para todo el Mediterráneo, y de mantener sistemas de observación capaces de anticipar fenómenos extremos y reducir sus consecuencias sobre la población y las infraestructuras.

ESCRITO POR:

Delia Franco

Periodista de Prensa Libre para el área de bienestar, cultura y tendencias. Con 10 años de experiencia en periodismo escrito y televisivo.