Según Berry Brazelton, profesor de pediatría de la Universidad de Harvard, EE.UU., en su libro Su hijo, momentos claves los problemas de este tipo se pueden detectar en los niños a los tres años de edad y suelen ser debidos a problemas congénitos o infecciones.
Mientras que en los adultos a causa de condiciones cerebrales como: embolias, hemorragias, tumores, etc.
En algunas ocasiones, niños que son sometidos a abusos o maltrato desarrollan problemas del lenguaje. Un entorno familiar armonioso, sin estrés, favorece un desarrollo normal.
Problemas físicos
Para el especialista, los pequeños que tienen algún grado de deficiencia auditiva, a veces debida a defectos congénitos o infecciones crónicas en el oído medio, no pueden escuchar lo suficiente para adquirir las palabras y sonidos de su lengua.
En algunos casos las partes responsables del lenguaje maduran más tarde produciéndose un retraso en esta etapa, por ello la importancia de vigilar constantemente el desarrollo del bebé.
Síntomas
Entre el principal cuadro clínico que se presenta encontramos: dificultad en hablar y comprender el lenguaje hablado, gramática pobre y vocabulario limitado, dificultad en leer y escribir y emisión de ruidos compulsivos.
Qué hacer
La mejor medida que podemos tener en los niños es la prevención y su rápido tratamiento.
Palabra por palabra
El desarrollo normal de un chico debe llenar almenos ciertos requisitos.
Normalmente un niño de l8 meses debe ser capaz de comprender órdenes o preguntas simples y manejar un lenguaje de 5 a l0 palabras.
Alrededor de los 3 años el vocabulario debe constar de 500 a l000 palabras.
Un niño que no alcanza este nivel requiere de estudios médicos, en este caso será el pediatra con ayuda de un psicopedagogo quienes se encarguen de valorar y dar un tratamiento adecuado.