La preocupación de algunas organizaciones y gobiernos es que en estas comunidades digitales sus integrantes publican fotografías y datos de su vida social y privada, sin conocer las consecuencias.
Además, estas redes sociales en línea, lanzaron recientemente un sistema de publicidad denominado Hypertargeting, a través del cual crean un perfil digital del usuario con más de cien categorías diferentes, que van desde sus gustos musicales hasta sus preferencias sexuales.
Después, los perfiles ?enriquecidos? se usan para comercializar bienes y servicios de terceros.
Otro aspecto a tomar en cuenta es que los términos y las condiciones con las que las personas se registran a estas redes muchas veces no son claras y sólo existen en inglés.
Hace falta mayor claridad en las reglas del juego y también conciencia por parte de los usuarios. ?No leemos los contratos bajo los cuales tenemos acceso a esos servicios?, indica Miguel Pérez, presidente de la Asociación Española de Usuarios de Internet.