Nada contra Octavio Paz, tenemos. Al contrario. Lo que sucede es que merece la pena diferenciar a este Zaid rebelde, Zaid de contracorriente, que está fuera de la retórica de bengala que ilumina desde hace décadas a buena horda de mexicanos de lo más aburridos.
Contracorriente pero nada corriente, el discurso de Zaid es más bien inteligente como las matemáticas, pero elegante y divertido como el mimo Marceau.
Sus ensayos han sido publicados en buena docena de libros. Hoy apuntamos hacia el titulado ?Cómo leer en bicicleta?. Se trata de una colección de más de 50 ensayos muy breves en los que el autor ofrece un punto de vista distinto acerca de más de 50 temas.
Cuestiona y analiza, por ejemplo, a los grandes libros ?más vendidos?, nos habla un poco acerca del ?arte de convertir solapas en minifaldas? y ?Sobre la producción de elogios rimbombantes?.
Interesante es el ?Relato donde no se escucha a un náufrago?, en el cual critica -mordazmente- el paseo turístico de Gabriel García Márquez por Vietnam. Éste, aquí, parece un diplomático enceguecido que va de paseo con la familia, en lugar de ayudar a los ahogados.
Este autor es uno de los mejores ensayistas de actualidad. Leerlo es comprender lo dicho por Alfonso Reyes: el ensayo es el ?centauro de los géneros?.
Como quien dice, es mitad hombre y mitad caballo, mitad bestia y mitad razón. Mitad poesía y mitad ciencia es este libro de Zaid.