Conozca Savia, el primer compilado del colectivo Mazukamba

El disco recopilatorio unifica proyectos sonoros de Guatemala y la región, con el propósito de trascender y celebrar los ritmos del mundo.

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El arte del disco fue elaborado por Parutz, y evoca a Gukumatz, la serpiente emplumada. (Foto Prensa Libre: Bandcamp)
El arte del disco fue elaborado por Parutz, y evoca a Gukumatz, la serpiente emplumada. (Foto Prensa Libre: Bandcamp)

Desconectarse, fluir, sanar, y otra vez, conectarse. Estas son las premisas que se hilan en Savia, el primer compilado de música downtempo y folktrónica, gestionado por el colectivo nacional Mazukamba; una plataforma que nació hace 4 años para exponer proyectos musicales de influencias afro y americana.

Alfonso Parutz es creador visual y uno de los miembros fundadores del colectivo junto al productor nacional Alex Hentze y el argentino Julio León. Cuenta que, durante estos años, se han dedicado a organizar fiestas en distintos puntos del país -en su mayoría, dentro de la Antigua Guatemala- y fue hasta 2020 que tuvieron la necesidad de transformar el festejo en algo más.

“Nuestra incomodidad y evolución nos llevaron a materializar lo que ya se estaba gestando”, asegura. De esta manera, decidieron convocar a varios artistas y DJs que se han presentado en las fiestas, para llevarlos a un plano menos efímero.

Así nació Savia, un álbum que compila canciones de 10 proyectos regionales, conformados por artistas sonoros, productores, y hasta poetas. Los participantes provienen de distintos puntos de Guatemala y otros países como Nicaragua y Puerto Rico.

Los artistas incluidos presentan canciones de subgéneros que van desde el downtempo, la folktrónica, la nucumbia, e incluso, el denominado “reguetonintelectual”, según se acredita en la plataforma Bandcamp, donde se puede escuchar y descargar el disco.

Portada del compilado número uno de Mazukamba. (Foto Prensa Libre: Bandcamp)

Parutz cuenta que para llegar al resultado final, investigaron y reclutaron a artistas sonoros, más allá de los DJ’s que se habían presentado en los eventos de Mazukamba. “Nos fuimos inspirando poco a poco, sin saber que estábamos en la misma sintonía”, dice.

Después de este lanzamiento, una de las propuestas del colectivo consiste en realizar nuevos volúmenes. Actualmente trabajan en el compilado sucesor, que reunirá canciones de productoras no binarias, y ya han fichado a nacionales de Costa Rica, Belice, Cuba, México y también, Guatemala.

Para Alfonso, esta compilación se caracteriza por una nueva forma de interpretar los ritmos latinoamericanos y caribeños, fusionados a una escala mundial. Esto, además de ser una posible cura. “Es enfocarnos en la música como sanación, de fiesta, pero interpretada para despertar la conciencia”, infiere.

Savia no existiría sin la invención de Mazukamba, que a la vez no sería lo mismo sin la llegada de Julio León a Guatemala. El argentino puso pie en el país hace 15 años, pero fue hace cuatro que, junto a Parutz y Alex Hentze, decidió emprender una reunión festiva desde la música y la cultura.

Narra: “Les dije: Tratemos de hacer un colectivo en Guatemala”. A esta idea lo inspiró un sentimiento de colaboración que fuera “trabajar sobre los egos”. De esta manera nació el colectivo que hoy celebra una nueva faceta como discográfica, con la llegada de Savia.

Listado de canciones del compilado:

  1. Selva y Cerro – “Abuelita Planta (Qati´t Qáyes)”
  2. Guia – “Sendero Interior”
  3. Naoba – “Dulce Muerte”
  4. Di Laif – “El Viento”
  5. Ocarimbo – “Cogotren”
  6. Sonido Quilete – “Tamborón Corazón”
  7. Radio Fuete – “Sonaca”
  8. Aerofustan – “Cuatro elementos”
  9. Alex Hentze feat. Katherine Elizabeth – “Liviandad”
  10. Parutz – “Somos”

 

Para el argentino, esta primera recopilación es un deseo efectuado de visualizar a distintos artistas valiosos, adscritos dentro de un “semillero” que respalda la nueva escena musical. Julio expresa que, a nivel personal, esta etapa le permitió ver un ejemplo de resiliencia ante un momento tan complejo como el que vivimos.

A esto, se sumó el aprendizaje conocido durante los 2 meses de producción de Savia, mismo que se puede encontrar en plataformas como Bandcamp y Spotify.

Voces enhebradas

Durante años, la artista maya k’iche’ y kakchiquel, Rosa Chávez, se ha expresado desde la poesía, el teatro y el performance. En 2018 sus manifestaciones artísticas cambiaron cuando, junto a su compañero -el productor y músico- Sonido Quilete, decidió explorar desde la música.

De esta manera surgió el proyecto Selva y Cerro, mismo que inaugura el electrizante camino de Savia. La dupla arranca con la pista, mientras un eco montaraz domina los oídos y es complementado con la intervención de las palabras en k’iche’, recitadas por Chávez.

Acto seguido: estalla un trance de casi 6 minutos, dominado por el gozo y la introspección. Suena Abuelita Planta (Qati´t Qáyes). Rosa explica que, la elegida como primera canción de Savia, está inspirada en la conexión con los ancestros, la poesía del caminar de los pueblos y la defensa de estos. “Es remitirnos a la memoria, pero en el presente”, comparte.

Así, en una fluidez donde se escuchan palabras en k’iche’ y castellano, la poeta asegura que Selva y Cerro es una oportunidad para seguir experimentando en lo que llama “poesía sonora”. Abuelita Planta (Qati´t Qáyes) es una de las primeras canciones de la dupla.

De momento, la aparición en el compilado de Mazukamba ha significado para Selva y Cerro la cercanía a un espacio con mucho diálogo entre sus artistas, explica Rosa. “En estos tiempos duros, honrar colectivamente la memoria de la vida a través de la música, creando en resistencia y resiliencia es de lo que más me ha movido”, complementa.

A muchos kilómetros de distancia, en Nicaragua, la productora Naoba coincide con Rosa Chávez al ser parte de un proyecto como el mencionado. Savia permitió a la nicaragüense generar un nuevo vínculo con la música de Centroamérica.

A parecer de la productora, que se dedica a la producción de música oficialmente desde 2008 y que posee una discografía de 21 producciones, Savia y por consecuente, el colectivo Mazukamba, tienen gran importancia por representar a Centroamérica a nivel mundial en géneros como el downtempo.

“Le está dando un espacio y un lugar a Centroamérica. Es una respuesta a lo que somos naturalmente; una mezcla de culturas, pero también arraigadas al panorama natural de la zona”, amplía.

Su canción, Dulce Muerte fue una de las primeras lanzadas por parte de Mazukamba, antes de la publicación del compilado. Naoba cuenta que la pista fue abordada desde un sentir afrocaribeño y con percusiones del sur de América.

Por si fuera poco, el título no huye a la literalidad: “La llamé así porque es una canción muy sensual. También, para mí la muerte es un espacio que no significa el fin, sino una transformación”, concluye la productora.