Completamente cubierto por un océano congelado, Europa es el segundo satélite más cercano a Júpiter, un enorme planeta gaseoso y el mayor del sistema solar.
Imágenes de Europa transmitidas por la sonda estadounidense Galileo durante el período de exploración 1995-2003 revelaron una superficie deformada por grietas y hielo borroso.
Los científicos, sorprendidos por esta topografía inusual en un lugar tan frío y donde la luz del Sol es débil, creen que esto es comparable al fenómeno de “terreno caótico” que ocurre en la Tierra.
Un “terreno caótico” se forma cuando placas de hielo flotante y debajo de los glaciares se encuentran en la parte superior de los volcanes, con lo que se producen interacciones entre el hielo y los penachos de agua caliente, explican los investigadores.
Según sus cálculos, el espesor de la capa de hielo que cubre Europa es de unos 10 km, con gigantes bolsillos interiores de agua situados hasta a tres km de la superficie.