¿La anticoncepción forzada que alega Britney Spears es legal?

Estados Unidos tiene una oscura historia de esterilización aprobada por los tribunales, pero las sentencias y la legislación más recientes sugieren que violaría un derecho básico.

Britney Spears
Como curador, Jamie Spears tiene el control de las finanzas de su hija Britney Spears.(Fotografía Prensa Libre: AFP).

Entre las asombrosas afirmaciones que la estrella del pop Britney Spears hizo esta semana ante un juez de sucesiones de Los Ángeles, puesto que intenta poner fin a su prolongada tutela, hubo una que sacudió profundamente a los expertos en derecho tutelar y derechos reproductivos. Dijo que un equipo dirigido por su padre, quien es su tutor, impidió que se le retirara el dispositivo intrauterino, un método anticonceptivo, porque el equipo no quería que tuviera más hijos.

“Obligar a alguien a utilizar métodos anticonceptivos en contra de su voluntad es una violación de los derechos humanos básicos y de la autonomía corporal, al igual que lo sería obligar a alguien a embarazarse contra su voluntad”, dijo Ruth Dawson, asociada principal de políticas de Guttmacher Institute, un grupo de investigación que apoya los derechos reproductivos.

La anticoncepción obligada por un tribunal es poco frecuente en la tutela. Pero el fantasma que suscita —la esterilización forzada— tiene una larga y sombría historia en Estados Unidos, sobre todo tratándose de mujeres pobres, de color y reclusas. A principios del siglo XX, esta práctica autorizada a nivel estatal fue avalada por la Corte Suprema de Estados Unidos.

Aunque la corte se distanció de esa postura en la década de 1940 y surgió la opinión general de que la esterilización forzada era inhumana debido al creciente canon sobre el consentimiento informado, la práctica siguió siendo tolerada en silencio.

Para finales de la década de 1970, la mayoría de los estados ya habían revocado las leyes que autorizaban la esterilización, aun si hasta la fecha sigue habiendo acusaciones por la realización de histerectomías y ligaduras de trompas forzadas a mujeres en centros de detención de inmigrantes. No fue sino hasta 2014 que California prohibió de manera oficial la esterilización de las reclusas sin su consentimiento.

La escasa legislación sobre esta cuestión en la tutela indica lo atípico que tal vez sea el caso de Spears. En 1985, la Corte Suprema del estado de California rechazó la petición de los padres tutores de una mujer de 29 años con síndrome de Down que querían que se le sometiera a una ligadura de trompas.

Por lo general, un tutor tiene el control provisional de las finanzas e incluso de la atención médica de una persona incapacitada. Los expertos subrayan que la afirmación de Spears no se ha verificado. Pero de ser exacta, según dijeron, el motivo más probable, aunque sospechoso, podría ser que Jamie Spears, su padre, quiere proteger sus finanzas de quien fuera el padre del bebé, que podría ser el novio de la cantante, quien al parecer está peleado con Jamie Spears.

Si un tutor teme que un tutelado tome decisiones imprudentes desde el punto de vista financiero, “el remedio no es decirle que no puede procrear”, afirma Sylvia Law, especialista en derecho sanitario de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York. “Es aberrante”.

Según los expertos en derecho fiduciario y sucesorio, en el puñado de casos en los que un tutor, que suele ser uno de los padres, ha pedido a un tribunal que ordene la anticoncepción, los hijos tenían discapacidades graves.

“Un hijo así carecería de la capacidad de entender que un pene y una vagina pueden procrear un bebé”, afirmó Bridget J. Crawford, experta en derecho tutelar de la Facultad de Derecho de la Universidad Pace. “Y no hay duda de que ese no es el caso de Britney Spears”.

La eugenesia fue uno de los principales argumentos para la esterilización femenina. En el caso Buck contra Bell, de 1927, la Corte Suprema defendió el derecho a esterilizar a una mujer “débil mental” que había sido internada en una institución mental estatal. Al respecto, el magistrado Oliver Wendell Holmes escribió la infame frase “Tres generaciones de imbéciles son suficientes”.

Aunque el dictamen nunca se revocó de manera oficial, en un caso de 1942, Skinner contra Oklahoma, que impugnó la esterilización forzada de ciertos delincuentes convictos, el magistrado William O. Douglas, quien redactó la decisión unánime de la corte, mencionó que el derecho de procrear era fundamental. “Cualquier experimento que lleve a cabo el estado es en su perjuicio irreparable”, escribió. “Se le priva para siempre de una libertad básica”.

Aunque Spears no ha sido esterilizada, si se le impide retirarse el dispositivo intrauterino, eso sería equivalente a una esterilización, en particular porque ella declaró que quería tener más hijos, señaló Crawford.

Melissa Murray, profesora de derechos reproductivos y derecho constitucional en la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York, destacó otro elemento desconcertante en el alegato de Spears, quien, a sus 39 años, ha estado bajo la tutela de su padre desde hace 13 años. Murray dijo que Spears, mayor de edad, parecía estar viviendo una infancia construida legalmente.

“Es inusual que su padre esté tomando el tipo de decisiones que esperaríamos que un progenitor tomara en el caso de un adolescente”, añadió.