Escenario
Premio Nacional de Literatura 2025 a Méndez Vides: “No pretendo moralizar: solo cuento historias”
En un acto solmemne y emotivo se hizo entrega del Premio Nacional de Literatura 2025 a Adolfo Méndez Vides.
El viceministro de Cultura Rodrigo Carrillo entrega el recocimiento como Premio Nacional de Liiteratura 2025 a Adolfo Méndez Vides, en el Palacio Nacional de la Cultura. (Foto Prensa Libre: Keneth Cruz)
El Salón Banderas se convirtió en el escenario donde se entregó el Premio Nacional de Literatura, Miguel Ángel Asturias 2025, a Adolfo Méndez Vides.
Lucía Armas, directora de Difusión de las Artes del Ministerio de Cultura y Deportes, dio a conocer el acuerdo en el que se establece este premio al destacado escritor. “El Ministerio de Cultura y Deportes, a través del Acuerdo Ministerial 39-2026, le otorgó este reconocimiento. El escritor guatemalteco Adolfo Méndez Vides, oriundo de La Antigua Guatemala, ha sido reconocido con el máximo galardón de las letras en el país, en reconocimiento a una trayectoria sólida y constante, profundamente vinculada al pensamiento crítico, la creación literaria y la difusión cultural”, dijo la funcionaria.
Méndez Vides, además, resaltó que se siente feliz por el acompañamiento de su esposa, la escritora María Elena Schlesinger; sus hijas y nietos, así como de sus familiares y amigos. Esta actividad fue una fiesta del arte y la cultura, con la presencia de destacadas personalidades como las también Premio Nacional de Literatura Gloria Hernández y Carmen Matute; los artistas Pepo Toledo y Rudy Cotom; así como editoriales y representantes de otros ámbitos destacados.
A lo largo de los años, Méndez Vides, nacido en 1956, ha construido una obra “generosa”, como él mismo la define, integrada por novelas, libros de cuentos y relatos que consolidan su lugar dentro del panorama literario guatemalteco contemporáneo. A la fecha, ha publicado 16 obras impresas.
Momento emotivo
María del Carmen Deola, del sello Random House Grupo Editorial, leyó una carta en la que se dieron a conocer algunas de las razones por las cuales Adolfo Méndez Vides era un candidato a ganador. En ella se destacó la viveza de su prosa. Además, “como divulgador, una de sus más recientes facetas se ha hecho presente en las redes sociales, desde donde ha buscado llevar la buena literatura al público más amplio posible. La comunidad es cada vez mayor y se vuelve demandante”, expresó.
“Destacamos su obra, su aporte a la sociedad, y el premio vuelve a estar en manos de un talento que ha resaltado parte de la historia del país”, dijo Rodrigo Carrillo, viceministro de Cultura, al momento de entregar la medalla y el diploma que acreditan al antigüeño con este galardón.
En su discurso, Méndez Vides llevó al público a conocer parte de su historia, desde la niñez, cuando creció entre los libros de su abuelo. Una biblioteca que, según relató, fue donada, y lo dejó con pocos títulos para explorar.
“Provengo de una familia de lectores, y escribir me vino por herencia o quizá como rebelión, porque mi abuelo materno empeñó horas en la escritura con pluma fuente, y nunca conocieron sus manuscritos, ni el olor ni la letra de las impresiones”, expresó el recién premiado.
En su casa le decían que era la reencarnación de un primo hermano, un poeta promesa que sufrió una caída mortal del caballo en tiempos del presidente Jorge Ubico, continuó su relato.

“Actúo como testigo de mi tiempo y creo otras dimensiones con palabras para que los lectores se puedan mover en una realidad más real y crear a su antojo, porque la lectura también implica invención”, agregó. También recordó a un maestro de secundaria que le permitió tener las llaves de la biblioteca, en la cual pasó horas detrás de grandes escritores.
“Así descubrí a Julio Verne, Alejandro Dumas, Víctor Hugo, los clásicos españoles del Siglo de Oro, a los ingleses Walter Scott y Charles Dickens, y a los poetas”, describió.
Francisco Alvizúrez Palma lo condujo a la poesía intensa del peruano César Vallejo y del español Antonio Machado.
“Durante un mes de vacaciones no salí de casa. Leí 40 libros corridos y me asusté al calcular que, aunque solo eso hiciera en mi vida, no podría abarcar ni siquiera lo que se publica en un año en el mundo. Así aumentó la certeza del riesgo de seguir la vocación de la escritura. Parecía imposible de alcanzar”, expresó.
Continuó diciendo que encontró una frase reveladora de César Brañas, el poeta antigüeño: “Soy como las ciudades que pasan a la orilla del río que se queda”. Y supo, dijo, “que la aventura tenía sentido”. Su primer libro de cuentos formal estuvo en manos de una editorial de la Universidad Rafael Landívar, integrada por profesores y estudiantes. En ese lugar, además de publicar sus primeros dos cuentos, conoció a su esposa. Méndez Vides con el tiempo también conoció a Augusto Monterroso y Mario Monteforte Toledo.
“El Premio Nacional Miguel Ángel Asturias es el reconocimiento de la patria para quienes aceptamos el llamado de la libertad”, expresó con emoción.

Agradeció a las autoridades, personas e instituciones que lo propusieron. “Gracias al cariño de mi ciudad natal, que le siguió con una demostración de afecto desde la capital, que también es mi ciudad. Y ahora es el turno del país, la patria, lo cual me conmueve y me impulsa a vivir nuevas oportunidades”, afirmó.
Su discurso concluyó al describir que el desafío de escribir consiste en contar historias que interpelen a su pueblo, susciten entendimiento y abran otra dimensión en el universo: crear un mundo aparte donde el otro pueda navegar. “No pretendo moralizar: solo cuento historias”, concluyó.
Por más de un minuto de aplausos, el público lo ovacionó de pie. En la actividad también participó el Cuarteto Primavera y la Marimba de Concierto del Ministerio de Cultura y Deportes.

