La obra, según el autor, recoge un fragmento de la verdadera historia que se vivió en la región norte del país, particularmente en la llamada Zona Reina o Playa Grande, en donde el surgimiento del cooperativismo organizado constituyó una fortaleza poderosa para el bloqueo de las operaciones de insurgencia de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG). Aunque los orígenes del cooperativismo se remontan a la época de los mayas, fue en el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García cuando ese movimiento resurgió como un proyecto ideológico que tenía el propósito de contrarrestar el avance de la guerra de guerrillas, la que intentaba imponer un sistema totalitario en Guatemala, según lo relata el coronel Castillo.
“En Ixcán había numerosas familias marginadas que necesitaban de apoyo oficial para lograr su desarrollo, sin que hubiese necesidad de balas y de ideologías importadas. Como primera medida se les organizó en cooperativas, se les facilitó financiamiento y se les apoyó con el Puente Aéreo, un plan ejecutado por los aviones de la Fuerza Aérea Guatemalteca (FAG) para que los campesinos sacaran sus productos a los diferentes mercados”.
Durante la presentación se dirigieron al público varios dirigentes cooperativistas, quienes relataron la pesadilla que vivieron por el acoso de la guerrilla. Ixcán, según el libro, fue la región que siempre frustró las operaciones de la insurgencia.