El historiador Esben Brage encontró el manuscrito hace apenas dos meses y, a pesar del corto tiempo transcurrido, diversos conocedores en la obra de Andersen (1805-1875) acaban de validar su autenticidad.
Es el caso de Ejnar Stig Askgaard, principal responsable del Museo de la Ciudad de Odense —ciudad danesa donde apareció la copia a mano del texto de Andersen— y experto en la obra del escritor.
“Sin duda, este cuento de hadas debe ser contemplado como el relato más temprano de todos los escritos por Hans Christian Andersen. En este, el joven autor nos habla de la importancia que tiene la autenticidad de las cosas, la autenticidad del interior de nuestra mente frente a la poca trascendencia de la apariencia externa de las cosas”, explicó Askgaard.