Retorno a la infancia con “El principito”

“Solo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos”.  Las palabras que el zorro pronunció al Principito, en el clásico fránces del escritor Antoine de Saint-Exupéry,  trascienden a la pantalla grande en la adaptación animada a cargo del director Mark Osborne. Hoy se estrena en el país.

"El principito" se transforma en cinta animada.
"El principito" se transforma en cinta animada.

Setenta años después de la publicación del libro, en esta película la historia del príncipe soñador que habitada en pequeño planeta es narrada a una niña por el anciano aviador que conoció al personaje y escribió sus aventuras.

Con gráficos creados por ordenador para presentar la relación de la niña con el piloto, y animación stop motion para mostrar el mundo del Principito, la propuesta cinematográfica  está dirigida a un público infantil pero permitirá a los adultos redescubrir su niñez.

La versión en inglés del filme  tiene las voces de Jeff Bridges, Rachel McAdams, James Franco y Benicio del Toro.

Otro mundo

La película El principito describe la rutina de una niña que es preparada por su madre para enfrentar el mundo adulto.

El encuentro con su excéntrico vecino, un anciano piloto aviador, despertará en ella la imaginación al mostrarle un mundo donde todo es posible, un espacio al que él viajó hace mucho tiempo y desde entonces guarda una historia que jamás ha contado.

Es en ese lugar extraordinario donde la pequeña conoce al Principito, pero también redescubre su infancia y se percata de que lo esencial solo se puede ver con el corazón.

El filme  se presentó en febrero  en el Festival de Cannes, con ovaciones del público, y en esa oportunidad el director Osborne dijo: “El libro es especial para mí. Soy muy consciente del poder que tiene y de que se convierte en parte de tu vida, por eso al principio dije que no al proyecto”.

Clásico

El Principito es un cuento poético  ilustrado  por su autor,  Antoine de Saint-Exupéry. Esta es la historia de un piloto perdido en el desierto de Sahara  —hay estudiosos que afirman que fue en la Antigua Guatemala—,  luego de  que su avión se averiara.

Mientras intenta salir de aquel lugar,  conoce a un pequeño príncipe proveniente de otro planeta, que llegó a la Tierra luego de viajar por varios lugares. A través  de los diálogos entre el piloto y el príncipe se presenta una crítica hacia la simpleza y frialdad con la que los adultos ven el mundo, una visión divorciada de la inocencia e imaginación con que lo perciben los niños.