Filme Serpiente emplumada retrata la “locura” del fotógrafo Ricky López por el quetzal

Filme relata el encuentro durante 25 años del fotógrafo guatemalteco con el ave, sagrada para los mayas. Es una historia que busca educar a la niñez sobre la conservación de los bosques nubosos, hábitat de esta especie. 

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El quetzal es el protagonista de la película Serpiente emplumada. El ave habita en los bosques nubosos de Guatemala, México y Costa Rica. (Foto Prensa Libre: Cortesía Ricky López)
El quetzal es el protagonista de la película Serpiente emplumada. El ave habita en los bosques nubosos de Guatemala, México y Costa Rica. (Foto Prensa Libre: Cortesía Ricky López)

“No sé si él (el quetzal) me utilizó para contar su historia o yo lo utilice a él para escapar de mi realidad. Nunca supe quién fue más egoísta”. Así describe el fotógrafo y productor guatemalteco Ricky López su relación con el ave cuyo vuelo lo ha seducido por 25 años y lo llevó a adentrarse en  los bosques nubosos de Guatemala, México y Costa Rica para retratarlo con su lente. Esas imágenes serán ahora parte de la película Serpiente emplumada que espera estrenar en noviembre próximo, bajo la dirección del cineasta  Kenneth Müller.  

¿Cuándo comenzó su historia con el quetzal?

Fue por culpa de Prensa Libre. Comenzó cuando publicamos una serie llamada Conozcamos Guatemala. Cuando tocó hacer el fascículo  de Alta Verapaz, me pidieron  una foto de el quetzal. ¡No tenía ninguna! Viajé a ese departamento pero no lo hallé, fue en El Progreso que vi mi primer quetzal, pero no pude fotografiarlo. Regresé frustrado… volví, una y otra vez, y me “empatiné” con él.

El fotógrafo guatemalteco ha recopilado material fotográfico suficiente para esta película que teje su historia junto al quetzal. (Foto Prensa Libre: Cortesía Ricky López)

Lleva 25 años siguiéndole  la pista, viéndolo en su hábitat.

Sí. Hace ocho años hicimos un libro sobre el quetzal, y hace seis comenzamos a filmarlo. Acumulamos suficiente material para hacer algo maravilloso que eduque a la niñez. Este es el trasfondo de todo. La idea es hacer  una proyección gratuita de la película  a estudiantes de primaria de la ciudad en el 2018. Esa es la intención: educar, sembrar semillitas en ellos  para que los bosques nubosos se preserven.


¿Es importante para usted sembrar en las nuevas generaciones ese mensaje de conservación?

Claro, lo que le demos a nuestra niñez eso regresará a la sociedad. Si sembramos cuchillos y pistolas, eso  devolverá, y si  sembramos en los niños  amor por la naturaleza, no todos, pero más de alguno lo regresará.

El fotógrafo Ricky López ha dedicado 25 años de su vida a documentar con su cámara  al quetzal. Esta película narra su historia siguiéndole la pista.(Foto Prensa Libre: YouTube)

¿Al principio se habló de un documental, ahora de una  película?

En mi mente tenía a NatGeo,  a Discovery, pero  cuando se involucró Keneth Müller (cineasta) en el rollo,  se le dio un poco la  vuelta al proyecto. Estamos entre ambos —géneros—  porque sí será  muy cinematográfico, pero a la vez es informativo y educativo.

El quetzal más dulto que Ricky López ha llegado a conocer tiene 24 años. (Foto Prensa Libre: Cortesía Ricky López)

¿Qué veremos en la pantalla?

Es un enlace entre la historia  del quetzal y mi locura, mi pasión de seguirlo   por 25 años. La película comienza con lo que representó la Serpiente emplumada, el quetzal, para los mayas y los  mexicas.  Llevo la historia hasta la realidad de los quetzales en los bosques nubosos de México, Guatemala y Costa Rica, para terminar con el menaje de la conservación de estos espacios, los cuales debemos   cuidar para que la especie —el quetzal— no se extinga.

¿Qué representa para usted el quetzal?

Es una pregunta “yuca” (medita). Es pasión, ha sido mi locura. Quién ha seguido a un ave por tantos años. Es amor por la naturaleza, una conexión con Dios. Pero a la vez es difícil ver a amigos morir en la lucha por preservar los bosques nubosos, los han asesinados… esto no es de nadie, sino de la humanidad.