Aprovechando la publicidad que genera la llegada de su primer bebé, la pareja busca hacer conciencia de que no todos los bebés del planeta cuentan con las mismas oportunidades de tener una infancia digna.
La nombrada embajadora de Buena Voluntad de la Unicef en el 2003, hace un llamado a que las personas se unan a esta campaña y compren artículos que se distribuyen en los rincones más pobres al rededor del mundo.
La fotografía fue captada por el fotógrafo catalán Jaume de Laiguana y publicada en sitios de internet.