Vida

Historia de la tarjeta de Navidad

La familiar estampa navideña, ya sea un árbol profusamente adornado o la corona de pino, están imbuidas de tradición que nos parecería raro ya no verlas.

Desde luego otros temas han ingresado al mundo de la tarjeta de felicitación navideña, como la reproducción de cuadros famosos, o el repelente personaje de ?Santa?, a propósito de este ?ícono? navideño, en Nueva Zelandia, este año se le prohibió que emitiera el desagradable sonido que quiere ser risa, el jo, jo, jo. Van mis sinceras felicitaciones para Nueva Zelandia.

Obviamente, la tarjeta de felicitación es un derivado activo de la navideña creada en 1843. De esa fecha para acá, el uso de la postal se amplificó, existen para toda ocasión, nacimiento, Primera Comunión, bodas, enfermedad y muerte, el ciclo es completo.

Se lamenta la enfermedad y muerte. Se lamenta la enfermedad de un familiar, se envía una tarjeta, por ejemplo, ésta con su versito de inefable cursilería y sospecho que con buena dosis de hipocresía: ?Siento mucho el accidente que sufrió tu suegra, y espero se restablezca pronto?.

No dudo que la tarjeta postal en sus inicios en 1870, fueran pequeñas obras de arte, pero eran presa fácil de caer en lo Kitsch y lo cursi. La primer tarjeta navideña la sacó a luz, un londinense llamado Henry Cole, ilustrada con dos cardinales obras de caridad, vinculadas con esas fechas: vestir al desnudo y dar de comer al hambriento. Otra mostraba a un grupo de personas alegremente brindando para desear feliz Navidad y se le agregó ?próspero año nuevo?. La estampa causó sensación, pero hubo airadas protestas de un grupo de activistas de la liga de antialcohólicos, por representar a personas libando en un día santo.

Las primeras tarjetas navideñas no ostentaban temas religiosos, la mayoría de estas se decoraban muy sentimentalmente, con motivos dominados por niños, guirnaldas y flores. Fue Luis Prang y su socio L. Mayer quienes le infundieron un sentido espiritual a la felicitación navideña (1850).

La edad de oro de la tarjeta postal se puede situar hacia 1914, cuando se inició la infeliz idea de celebrar San Valentín, las madres, etc. Debo anotar que en nuestro país es difícil encontrar una tarjeta en donde el ?contenido literario?, este en español sino todo en inglés. El auge de la tarjeta con versito incluido alcanzó tal éxito porque el menor esfuerzo intelectual se anuló, de ahí la prodigiosa carrera de ésta.

En todo caso, feliz Navidad.

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