Es hora de ser puntual

La puntualidad es una de las conductas que más deberían destacar en una persona, ya que es una actitud positiva y que habla de la responsabilidad e interés que se tiene por algo o alguien; sin embargo, son pocos los que practican esta cualidad.

Haroldo Herrera, motivador, durante El Consultorio.
Haroldo Herrera, motivador, durante El Consultorio.

Quienes logran tener éxito en la vida comentan que entre las actitudes que han llevado a la acción para lograr sus objetivos se encuentra la coordinación cronológica de sus actividades.

Ayer, en El Consultorio —programa en línea que se transmite martes y jueves, a las 9.30 horas, por www.prensalibre.com—, el motivador Haroldo Herrera explicó las ventajas que se obtienen cuando se es disciplinado con el tiempo, así como las consecuencias que trae la desorganización de horarios de las tareas que se deben efectuar.

“La puntualidad comienza con uno mismo”, dijo el experto, pues si una persona es disciplinada con los compromisos propios, en los que sus intereses se ven favorecidos, llevará este hábito a todas las áreas en las que se desenvuelve.

“Quienes cumplen con los horarios que establecieron para una reunión de trabajo, compromiso familiar o personal, es porque tienen un interés en lograr algo a cambio. Los que faltan a sus responsabilidades es porque hacen las cosas solo porque las deben cumplir”, agregó el invitado.

En cuanto a la impuntualidad, Herrera dijo que la imagen que proyecta un individuo que no está a tiempo en sus actividades es irrespetuosa y sin interés.

Sin excusas

Herrera aclaró que ser puntual significa estar en el lugar en el que se acordó la cita en el momento justo. “Llegar antes no me hace ser más puntual. Esta acción consiste en dejar un pequeño margen de minutos para no atrasar la reunión”, agregó.

“Los argumentos y justificaciones para llegar tarde no deben existir. A menos que sea por un accidente o la muerte de alguien cercano. Si soy impuntual es por falta de control o desorganización total de mis actividades”, comentó Herrera.

“En el caso dela ‘hora chapina’, la gente entiende que si se programó una actividad a determinada hora, siempre existe un tiempo de gracia para llegar tarde. En este aspecto ya no hay justificaciones de tráfico o accidentes, pues el que pone las reglas del juego es el que hizo la cita. Al final, ya es algo cultural y hasta los extranjeros se adaptan a esto”, afirmó.

Herrera enfatizó en que así como en algunos eventos se respeta el tiempo, así debe ser en todo. “¿Por qué para los partidos de futbol la gente no llega tarde?, pues porque saben que si dicen que a las 11 horas comenzarán, así será. Los jóvenes que están cortejando a una señorita se preparan con anticipación y llegan a la hora acordada”, añadió.

“La principal razón por la cual no se cumplen los objetivos es por la incapacidad de administrar el tiempo”, puntualizó el experto.

Consejos

Tres claves para administrar bien el tiempo:

Establecer objetivos: si se tiene una visión de lo que se quiere lograr será más fácil organizar la agenda y coordinar todos los asuntos pendientes.

Definir prioridades: al determinar qué cosas son importantes y cuáles son urgentes,  se les dará la atención que se merecen. No hay que dejar que lo importante se convierta en algo urgente, pues de esta manera se caerá en la desorganización y la impuntualidad.

Aprender a decir no: la clave para no fallar a los compromisos está en no asumir más de lo que se puede atender.

80 por ciento de los guatemaltecos no tienen objetivos definidos, según Herrera.