La combinación despreocupada de estas prendas tradicionales evoca la época de finales de los 70, cuando iconos de la moda como Anjelica Huston eran sinónimo de libertad y estilo. Texturas de gran riqueza como el tweed, la pana y la piel, junto con sedas vaporosas y toques dorados, crean un contraste entre lo masculino y lo femenino, dando un nuevo sentido a los clásicos.
Este resurgimiento del estilo años 70 se plasma también en las proporciones. Se acentúan las cinturas, mezclando blusas fluidas con prendas de abrigo más estructuradas, se alargan las faldas y se ensanchan los pantalones. Aparece también un cierto aire Boho, de la mano de estampados cachemir, tejidos jacquard geométricos y motivos florales con originales combinaciones de color.
La búsqueda de clásicos atemporales se refleja igualmente en la gama de colores. La perfecta combinación entre los tradicionales y elegantes camel, gris y azul marino origina la paleta de color de esta temporada, acentuada con tonos de inspiración más campestre, como los cálidos marrones y los rojos invernales.
Una emblemática residencia en la ciudad norteamericana de Los Ángeles fue el escenario escogido por Mango para la sesión fotográfica, a cargo del prestigioso fotógrafo Mario Sorrenti, quien ha colaborado con Mango desde que Scarlett se convirtiera en la imagen de la firma.
Respecto a él, Scarlett recientemente afirmó: “Mario Sorrenti me hace sentir muy cómoda: son sesiones muy divertidas”. Esta sinergia queda patente en el resultado de la sesión, que muestra a una Scarlett más madura y sofisticada, sin abandonar la elegancia y el talante sexy que tanto la caracteriza.
(con información de www.solomoda.com)