Vida

Tres puntos…Comic Injuve

Exposición en el Instituto de Cultura Hispánica

“La historieta es una gran pintura, enorme, un monumental lienzo por entregas, como los folletones y las novelas semanales; pliegos con varias páginas, con o sin continuidad, y con la misma técnica, sólo que en papel perecedero. Un lienzo, sí, agonizante”. Jesús Cuadrado, 1999.

Esta exposición itinerante presenta las obras de los doce premiados del II Certamen de Csmic Injuve, que fueron elegidos entre ciento treinta participantes de las comunidades autónomas españolas.

El diccionario define al comic como una serie o secuencia de viñetas con desarrollo narrativo que pueden ser utilizadas con diferentes fines de divulgación como el entretenimiento, la publicidad y el arte, entre otros.

Según la directora general del Instituto de la Juventud, Elena Aupirou, el conjunto y la exposición adquieren relevancia debido a los momentos difíciles que la disciplina está pasando. Esto, según la citada, a pesar de que el medio está vinculado con la cultura de masas. Lo que sucede es que las historietas se están viendo modificadas por la homogeneización de los gustos y estilos patrocinados por la globalización. Jesús Cuadrado ve en el grupo de creadores y sus viñetas incluidas en el catálogo que acompaña la exposición, el último tebeo del fin del milenio.

Hay un lamento omnipresente en el que puntualiza la falta de interés de las editoriales españolas en este tipo de historietas. Por lo tanto el compendio representa un documento único que podría orientar la atención hacia la escasez de este tipo de obras si no se toman en cuenta las que aparecen en los periódicos y algunas publicaciones de origen clandestino -en el medio centroamericano.

No hay que olvidarse de las excepciones que constituyen en Guatemala las publicaciones, en blanco y negro, del popular Filóchofo.

Lo que sí queda claro en las presentaciones de los autores ya citados, como en las de los textos que también aportaron para el catálogo Felipe Hernández Cava y Jordi Sánchez Navarro, es el derecho de existir del comic como arte. La misma se deja ver sin reticencias, es despreciada por algunas voces literarias que no encuentran en las historietas la repercusión de otro tipo de obras y, por el otro lado, por artistas que ven en ellas una habilidad gráfica más que creativas.

Una muestra como la que se exhibe en el Instituto Guatemalteco de Cultura Hispánica habla por sí sola. Sus historias, contenidos, coloridos, reflejan ampliamente la pluriculturidad del pueblo español. Todos esos cuadros, enmarcados para ser colgados en una pared, cuentan historias que si bien es cierto no son de acá, se hacen comprensibles por la humanidad con la que fueron realizadas.

Todas esas viñetas en este medio se podrían calificar como caricaturas, poseen diferentes valores que las alejan o las acercan (dependiendo del caso) de los lenguajes expresivos de hoy. Tanto las producidas por medios electrónicos, como las creadas en el proceso del lápiz y la acuarela o la témpera o la iluminación o el fotomontaje, guardan la esencia básica de la comunicación inmediata. De lo cotidiano.

ESCRITO POR: