Vida

RevelacionesAproximaciones a Octavio Paz

A partir de la segunda mitad del siglo XX, el género poético, considerado el más importante hasta entonces, cayó en desgracia.

En su lugar surgió el género narrativo, el cual ganaba cada vez más espacios en las más connotadas casas editoras del mundo. La poesía empezó a ser vista como objeto literario que ya no interesaba a nadie y que ninguna editorial se dignaba publicar.

Si embargo, Octavio Paz sin ser narrador, llega a conquistar el mundo de la literatura y a ser reconocido como uno de los más grandes poetas y ensayistas del siglo pasado. La importancia que Paz le otorga a la poesía es inmensa; según él: ?la prosa es un género tardío, hijo de la desconfianza del pensamiento ante las tendencias naturales del idioma?.

Nos recuerda que en el inicio de toda civilización, no solamente fue el verbo lo primero, también lo fue el verso, el ritmo: ?no hay pueblos sin poesía, los hay sin prosa?. Contrario a la prosa que es lineal y recta, el poema se presenta como un círculo o una esfera que conlleva el milagro de lo inacabable.

La misma prosa de Paz es hermana gemela de la poesía porque siempre vuelve sobre sí misma, como el círculo poético. Con un lenguaje pleno de imágenes, en eterno retorno y encierro que es, a la vez, apertura, sus ensayos tocan los más diversos temas: filosofía, lingúística, sociología, historia, psicología.

Pero su diversidad temática no implica encierro o intolerancia sino apertura a nuevos horizontes, en donde todo en este mundo es relación, juego de correspondencias y oposiciones. Su pensamiento se adhiere a una concepción del Universo abierta y ávida de verdad y belleza.

Va de lo individual a lo social y de lo social a lo filosófico, para entrar en el caudal poético de la existencia, el cual se escapa de la necrofilia y pesimismos propios de la corriente existencialista a lo Heidegger. Optimista, o vitalista, a la manera de Nietzsche, sus ideas se yerguen más allá de toda ética, ya que ésta no es más que otro juego entre las relaciones del humano con la Naturaleza, la sociedad y sus costumbres, la religión y la ciencia. Así toda verdad poética, que al mismo tiempo es verdad filosófica, está ?más allá del bien y del mal?.

El influjo de Nietzsche es sobresaliente también en lo relativo a la trascendencia del mundo de la sinrazón que se yergue sobre la razón. Asimismo, en la concepción del eterno retorno al concebir el poema como ?una forma que sin cesar se destruye y recomienza: regresa a su nacimiento, sólo para volver a dispersarse y volverse a reunir. En rotación constante, en busca perpetua de su significado final…?

Si para el existencialismo la angustia, la muerte y la nada son esenciales, para Paz lo erótico y la poesía son las puertas del ser. Están profundamente unidos: el poema y el abrazo amoroso se confunden como fuerzas propicias para el vértigo y el éxtasis: ?poesía y amor son actos semejantes. Ser es erotismo?.

La poesía como el amor saca al humano de sí mismo, ungiéndolo en encuentro abismal con el otro ser. La nada y la muerte carecen de connotación angustiosa. Todo ello lo conduce a la reconciliación con el mundo que le rodea, produciéndole un estado anímico de encantamiento propio de ?lo real maravilloso?.

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