Salud y Familia

Asma: los tratamientos de mantenimiento permiten tener un mayor control y previenen las crisis

Un diagnóstico oportuno, el tratamiento adecuado y una buena educación del paciente favorecen el control del asma.

Asma existe una relación entre el sobreuso de inhaladores de alivio inmediato y las crisis

Cifras a nivel mundial estiman que el 60% de los pacientes tienen un pobre control de su enfermedad. (Foto Prensa Libre: Annie Spratt/ Unsplash)

El asma es una enfermedad crónica que provoca que las vías respiratorias de los pulmones se hinchen y se estrechen, por lo que se presenta dificultad para respirar, como sibilancia, falta de aliento, opresión en el pecho y tos, describe Medline Plus en su portal.

Este 2 de mayo se conmemora el Día Mundial del Asma, una patología que afecta a más 339 millones de personas en el mundo, según el Informe mundial sobre el asma 2018.

Esta enfermedad puede presentarse en cualquier etapa de la vida, debido a debido a diversos factores como predisposición genética, irritantes químicos, contaminación atmosférica, exposición ambiental a sustancias y partículas inhaladas que pueden provocar reacciones alérgicas o irritar las vías respiratorias.

Entre los desencadenantes, según National Heart, Lung, and Blood Institute30, están:

  • Polvo, pieles de animales, cucarachas, moho y polen
  • Humo del cigarrillo
  • Aspirina, ibuprofeno y ciertos medicamentos para el corazón.
  • Actividad física
  • Apnea del sueño
  • Acidez estomacal
  • Conservantes en alimentos y bebidas

Dentro de los síntomas más comunes del asma se encuentran la tos por la noche o en la mañana, lo que dificulta el sueño del paciente, sibilancias (silbidos en el pecho) cuando respira, opresión en el pecho y dificultad para respirar.

Cifras a nivel mundial estiman que el 60% de los pacientes tienen un pobre control de su enfermedad y existe una relación entre el sobreuso de inhaladores de rescate conocidos como SABA y la aparición de exacerbaciones graves.

“Los pacientes asmáticos se inclinan por buscar alivio rápido de los síntomas con un tratamiento, por lo que, un gran porcentaje prefieren el uso del tratamiento de alivio inmediato (SABA) antes que un tratamiento de mantenimiento que les permita prevenir y controlar el asma, lo que provoca un sobreuso de estos medicamentos. Es importante aclarar, que, aunque estos inhaladores de rescate alivian rápidamente los síntomas, no desinflaman las vías respiratorias, generando mayor riesgo de exacerbaciones graves del asma y disminuyendo la función pulmonar”, afirma el Dr. Andrés Rojas, Director Médico de AstraZeneca para Centroamérica y Caribe.

La enfermedad varía según el paciente, existe el asma leve, moderada y grave, este último es el más difícil de controlar, aun cuando se usa de forma correcta el tratamiento y se siguen las indicaciones del médico tratante.

Se estima que, de cada 100 personas con asma, entre el 5 y 10 tienen asma grave , y un 50% de esos pacientes pueden desarrollar asma eosinofílica, lo que significa que un tipo de glóbulo blanco llamado eosinófilo se presenta en mayor cantidad en las vías respiratorias, irritándolas o inflamándolas e incluso dañando los pulmones.

El asma eosinofílica produce una disminución de la función pulmonar, lo cual provoca repetidas visitas a emergencias y hospitalizaciones para los pacientes.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) , un diagnóstico oportuno, tratamiento adecuado y una buena educación del paciente, se puede lograr un óptimo control de la patología.

Para poder realizar la evaluación de fenotipo, es necesario realizar una serie de exámenes de laboratorio y de función pulmonar que le permitan al especialista ofrecer un tratamiento personalizado.

Dentro de estas pruebas, se encuentran un cuadro hemático completo con recuento diferencial de glóbulos blancos (leucocitos) y la revisión de niveles de IgE total en sangre, la cual permite saber si existe la presencia total de anticuerpos del tipo inmunoglobulina E (IgE) en la sangre que sugiera la presencia de enfermedades alérgicas. Ambas pruebas se realizan a través de la extracción de sangre.

Adicional, se encuentra la espirometría, una prueba que permite medir la función de los pulmones y por último, la medición de la fracción exhalada de óxido nítrico (FeNO), la cual se realiza través de un dispositivo portátil en el que el paciente deberá soplar a través de una boquilla durante algunos segundos.

ESCRITO POR:

ARCHIVADO EN:

Asma