Salud y Familia

Cómo elegir una higiene bucal sustentable

La sustentabilidad de los cepillos dentales no está pautada en primer lugar por el material del que estén hechos, sino por la cantidad de residuos que generan.

Cepillo de bambú: cómo elegir una higiene bucal sustentable

No todo es tan sustentable: los cepillos de dientes de bambú o madera también tienen las cerdas de plástico. (Foto Prensa Libre: Christin Klose/dpa)

El odontólogo siempre dice que es necesario recambiar el cepillo dental después de algunas semanas, lo cual implica generar bastantes residuos durante todo el año. Mucha gente, con el ánimo de evitar al menos que sean residuos plásticos, se inclina por el cepillo de caña de bambú. Pero… ¿es realmente una elección sustentable?

Sustentabilidad

Un estudio publicado en 2020 en el “British Dental Journal” estudió el impacto de diversos tipos de cepillos de dientes en la salud y el ambiente, y llegó a la conclusión de que los cepillos con cabezal recambiable son tan buenos como los de bambú.

Es decir, que la sustentabilidad de los cepillos dentales no está pautada en primer lugar por el material del que estén hechos, sino por la cantidad de residuos que generan. Otras entidades advierten además que, dependiendo de donde uno adquiera el cepillo, sería importante tener en cuenta los recorridos de la materia prima como el bambú en la ecuación del impacto ambiental.

Materiales

Lo ideal es optar por cepillos fabricados con base en materias primas presentes en el entorno local, como ser una madera de la región, y que tengan el sello de calidad de la Forest Stewardship Council (FSC), que certifica de algún modo la sustentabilidad y compatibilidad social de la industria forestal.

Además, en el caso de los cepillos de bambú o de madera, solo el mango es de ese material, mientras que las cerdas son de plástico y no son biodegradables. Al arrojar un cepillo al bote de basura corresponde entonces separar el cabezal del resto y colocarlo en el cesto correspondiente.

Salud dental

Los peores en materia ambiental son los cepillos eléctricos, tanto por los recursos utilizados para la batería como por el cable para cargarlos y el consumo energético, pese a que los eléctricos son precisamente los mejores para tener una buena higiene bucal, según señala Christoph Benz, presidente de la Cámara de Odontólogos de Alemania.

“De todos modos, el cepillo manual me permite hacer un buen trabajo, siempre y cuando sepa cómo hacerlo, y eso mismo puede llevarse a cabo con el cepillo de bambú”, dice el especialista. Es decir, en ese caso habría que higienizarse del mismo modo que con otros cepillos.

A la hora de evaluar la calidad de un cepillo, vale observar bien las cerdas para tener un punto de orientación. Lo ideal es que posean puntas redondeadas “para no lastimarse”, dice Benz. En general, las grandes marcas suelen fabricarlas de ese modo, mientras que los cepillos de bambú tal vez aún no están tan estudiados.

Normalmente en el paquete se indica si las cerdas son redondas. Además, el especialista recomienda prestar atención a que sean de nailon, más allá de querer encontrar la mejor opción a nivel ambiental. Las cerdas de nailon son más higiénicas que las naturales fabricadas a partir de cabello animal.

Secar bien los cepillos de bambú y madera

No hay nada que objetar si los niños también se limpian con cepillos de bambú o de madera. “Da igual con qué tipo de cepillo lo hagan. Lo importante es que los dientes queden limpios y no se generen daños ni en las sustancias duras de los dientes, ni en las encías”, dice Johanna Kant, que preside una asociación de odontólogos infantiles alemana.

Lo que sí recomienda la especialista es que los cepillos cuenten con un mango ancho para que los niños puedan maniobrarlos sin inconvenientes. Y los padres deberán secar bien los cepillos de bambú y de madera una vez utilizados para que no se formen gérmenes.

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