Con la pintura dactilar los bebés pueden dar sus primeros pasitos dentro del mundo del arte. Además, les ayudará a evitar que chupen los dedos o que lleven todo lo que encuentren a la boca. Pintar con los dedos, les divertirá y potenciará su sensibilidad táctil, su fantasía, y desarrollará su coordinación así como su capacidad creativa.
Para ingresar al bebé en esta actividad solo es necesario que le proporcione pintura apropiada, no tóxica, para que él juegue con seguridad. Se puede encontrar este tipo de pintura en tiendas de manualidades o de juguetes, aunque preparar una pintura casera es más económico, fácil y rápido. Para preparar pintura dactilar es casa, es necesario:
– Harina de trigo
– Pintura vegetal comestible
– Agua
Llevar tres tazas de agua en una cacerola al fuego. Cuando hierva, se retira del fuego y se le añade una taza de harina (previamente disuelta en agua fría). Remover para evitar que se formen grumos. Cuando todo esté mezclado, llevar otra vez al fuego y dejar hervir por un minuto más. Se retira la mezcla del fuego, se la reparte en distintos recipientes, y se le añade a cada uno de ellos, la pintura o el colorante del color elegido. Una vez que las pinturas estén tibias, utilizarlas en hojas de papel blanco o de cartón. Si sobra pintura, guardarla en la nevera, y cuando vayan a utilizarla otra vez, deberán calentarla un poco.
Por lo demás, solo se debe esperar a que el bebé exprese su creatividad, utilizando no solo los dedos, como también los pies para pintar, además de pinceles, rodillos, esponjas, etc. Estaría bien que después de este rato artístico, se dejara secar el papel y luego hacer una pequeña exposición en una de las puertas de la casa. (guiainfantil.com)