Según la fuente consultada, el fabricante con sede en Tokio negocia la venta de su planta en la prefectura de Mie, que produce circuitos integrados, con la taiwanesa United Microelectronics.
Por otro lado, la estadounidense ON Semiconductor está a punto de hacerse con su factoría de Aizuwakamatsu, en Fukushima , que produce microcomputadoras empleadas frecuentemente en dispositivos domésticos o automóviles.
Todo ello viene a suponer el fin de su actividad como fabricante de chips de ordenador para otras compañías, aunque la empresa continuará desarrollando en otros centros semiconductores para su propio uso y mantendrá su capacidad como distribuidor.
En los últimos años el gigante nipón de la informática se ha desprendido paulatinamente de sus activos en lo referente a la fabricación de chips, como parte de su plan de reestructuración.
En ese sentido, en el 2012 vendió su planta de Iwate a las japoneses Denso y J-Devices, mientras que el año pasado transfirió su negocio de microcontroladores a la estadounidense Spansion.
Además, el próximo otoño desligará otras operaciones restantes en este terreno para crear una sociedad de riesgo compartido con Panasonic, que operará al margen del grupo.
Con este paso, Fujitsu pretende ahora virar a las tecnologías de la información como su principal motor de crecimiento en áreas como la atención sanitaria, la automoción o la agricultura.
La empresa pretende invertir unos 200 mil millones de yenes (1.460 millones de euros/1.975 millones de dólares) en estas áreas en los próximos tres años para potenciar su competitividad.