La sociedad y sus versiones futuras en la tecnología

Poco a poco, el concepto de metaverso ha llegado hasta los oídos de todos nosotros.

Publicado el
La sociedad y sus versiones futuras en la tecnología
Aún estamos muy lejos de llegar a las fronteras que la inteligencia artificial, la virtualidad, y la conectividad pueden ofrecer. Foto Prensa Libre: Firmbee/ Pixabay

Sobre todo, luego de que Facebook y Mark Zuckerberg anunciaran un enorme esfuerzo por explorar el desarrollo de un metaverso propio para interactuar en tiempo real en un ambiente multimedia completamente digitalizado. El futuro distópico en el que perdemos claridad sobre la barrera de lo virtual y lo real pareciera un cuento de ciencia ficción, cada vez más cercano.

Debemos de partir desde el principio de reconocer que ninguna tecnología es buena o mala. La tecnología es amoral y no ética. En todo sentido, Isaac Asimov se adelantó como un profeta a su época al explorar mediante sus propuestas con un corte ético acerca de la filosofía de la ciencia y la robótica, y en el caso específico de la exploración del metaverso, para un mundo completamente virtualizado.

Aún estamos muy lejos de llegar a las fronteras que la inteligencia artificial, la virtualidad, y la conectividad pueden ofrecer. Este metaverso depende de un cúmulo de tecnologías que, al irse alineando, darán cabida a las sociedades futuras. Tal vez sea el caso del contexto del distanciamiento social y la era post COVID19 que esté haciendo cada vez más común el diálogo entre quienes abrazan la virtualidad como un futuro orientado al transhumanismo, que nos llevará a puntos de encuentro completamente virtuales, en los que podremos conectarnos en tiempo real con avatares en restaurantes, eventos deportivos, video juegos, y hasta espacios de intercambio comercial como algo muy cotidiano, y aquellos que proponen que aumentar nuestra exposición a la virtualidad nos hará perder el sentido de relaciones y experiencias reales, distorsiona la forma en que nos conectamos emocionalmente y entablamos vínculos con otras personas.

Lo que sí es muy cierto, es que el acceso a la internet de alta velocidad, la tecnología 5G, la disponibilidad de tecnología virtual como la de Oculus Rift, y el advenimiento de las criptomonedas como una alternativa a la infraestructura monetaria a nivel mundial, harán que estos puntos virtuales de encuentro sean cada vez más comunes: espacios para el ocio, para los negocios, y hasta para la religión, sin necesidad de salir de casa, o de tener que forzosamente tratar con personas, sus emociones, conflictos e intereses. Tendremos la capacidad de sumergirnos cada vez más en la virtualidad para desarrollarnos en cualquier ámbito de la vida, haciendo obsoletas las barreras de tiempo, espacio, cultura o distancia.

En lo personal veo que el metaverso es una gran idea que aún está germinando, y que hará explotar la capacidad que actualmente tenemos de conectar con personas y culturas alrededor del mundo. Quedará en la especulación el conocer, en un futuro no muy lejano, si esta gran capacidad será utilizada para el bien de las sociedades futuras.