Según publicó el diario Korea Times, los teléfonos incorporarán una botón de autodestrucción que hará que el teléfono quede totalmente inutilizable.
Este sistema funcionará a través de Internet y la opción se podrá ejecutar a través del ordenador del usuario. De esta forma, cuando el teléfono sea robado, no se podrá utilizar.
Además, este sistema permitirá formatear el dispositivo por lo que los presuntos ladrones no podrán utilizar información del propietario.
Los fabricantes de Samsung y LG ya han sido informados de la decisión de incluir este botón a sus dispositivos que serán usados en Corea. Aún se desconoce si esta opción se implantará en los dispositivos que operen fuera de Corea del Sur.
Con información de ABC.es.