Hogar de Ancianos Cabecitas de Algodón no cuenta con ayuda gubernamental ni extranjera, y lamentablemente las necesidades sobrepasan todo esfuerzo. En todo este tiempo hemos recibido numerosos abuelitos y hemos mejorado nuestros servicios.
Algunos aún permanecen en su hogar temporal Cabecitas de Algodón para partir, ya no como personas abandonadas, hacia su hogar eterno. Esa permanencia y transcripción tienen un enorme costo que con mucho gusto lo llevamos. Los gastos en funerales, medicamentos, pañales, alimentos, planillas de encargadas, enfermería, médico, fisioterapista, impuestos, deterioro de inmueble, aparatos, transportes, etc., es excesivo, por lo cual, con mucha pena solicitamos su valiosa colaboración”.
Y concluye así su llamado: “Solo queda por decir que estamos a su completa disposición, para cualquier duda o referencia que deseen consultar sus lectores. Rogamos a Dios que sea su bondad ejemplo para todos aquellos que sientan el amor y la misericordia para ayudar a los ancianos”.
A estos guatemaltecos ejemplares, entregados a una labor tan humana, les digo que me solidarizo con su obra y que los admiro y espero que muchas almas buenas lo hagan. El envejecimiento humano debe ser preocupación del Estado y de la sociedad. Todos debemos involucrarnos en el porvenir y el bienestar de tantos hombres y mujeres que llegan a la vejez en el más triste abandono, con su cauda de hambre, enfermedad, desempleo, sin techo ni hogar, maltrato y muerte…
Cierto, todos queremos llegar a los años “dorados” sanos y vigorosos, con una mente ágil y un espíritu fuerte. Hay viejos de 20 años y jóvenes de 80, porque el destino de los adultos mayores no es el mismo. ¡Envejecer es una incógnita que todos nos jugamos.! porque todos envejecemos de distintas maneras, y esa es la ley de la vida.
Alguna vez escribí sobre este drama humano del Hogar Cabecitas de Algodón y la respuesta de los lectores fluyó generosamente. Dios quiera que en esta ocasión también sea así. ¡Cuánta entrega de estos guatemaltecos piadosos para dar techo, comida y abrigo a tantos ancianos desamparados, muchos hasta por sus propios hijos! Para información de los interesados en colaborar con la obra del Hogar de Ancianos Cabecitas de Algodón, la dirección es la siguiente calzada Santa Lucía Sur, número 18 esquina, Antigua Guatemala. Tel. (502) 7832 7349
(502) 7832 7349 y (502) 5522 9802
(502) 5522 9802. Draceituno@gmail.com y cabecitasdealgodon@gmail.com. Cuenta bancaria Banco GYT Continental a nombre de Asociación Cabecitas de Algodón, número 00-0014406-3.