Estas situaciones son muy dolorosas, pero comprendemos que no es culpa de nadie, menos de él, que ha intentado suicidarse varias veces… Perdón Rina, por la forma de escribirle, con un montón de errores, pero soy una persona mayor, y esto de la computación no es lo mío, aún así, puedo compartirle mis preocupaciones y mis puntos de vista sobre estos problemas que a veces nos agobian.
Amiga: Es muy duro enfrentar estos problemas tan difíciles de tratar, porque muchas veces los métodos son diversos y muy prolongados. Lo importante, en estos casos, es la participación directa de los padres, que a tiempo se involucren en los problemas emocionales de los hijos. Es el mejor apoyo que ellos pueden dar para salir adelante, con el diagnóstico del especialista.
Por eso, es tan importante la intervención directa de los padres para apoyar a tiempo los problemas de los hijos. Es la mejor ayuda que deben dar cuando los hijos sufren estos conflictos emocionales; pero no solo ellos, también los hermanos y los parientes más cercanos.
El diagnóstico de un sicoterapeuta debe ser aceptado con responsabilidad y seguir sus instrucciones. Cuando se amenaza con el suicidio estos trastornos son graves y muy difíciles y se requieren tratamientos de gente especializada. Un paso muy importante, además es una verdadera comprensión en seguridad con Dios. En la mayor parte de los casos, los sicólogos y los siquiatras inducen a las persona a reforzar su fe en Dios y alimentar su corazón con amor, paz y esperanza.
Para conocer algo sobre la esquizofrenia, que es un grave trastorno sicológico, en la Enciclopedia de Problemas Sicológicos, el doctor Narramore, describe entre otros síntomas los siguientes: “Pérdida de interés en lo que les rodea, retraimiento y diversos grados de trastorno del pensamiento”. Y los síntomas más frecuentes son el aislamiento, irritabilidad, conducta extraña, disminución de los intereses, negligencia, exceso de susceptibilidad y otros más. El caso, es que la actitud que estos padres han tomado ante el problema de su hijo, es encomiable y ejemplar, un buen testimonio para otros padres que por ignorancia y falta de responsabilidad no actúan a tiempo, como ellos.
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