Guatemala no pudo escapar a la costumbre que fue
expandiéndose en el mundo cristiano de decorar un árbol
en la época navideña. Si bien se trata de una tradición
pagana a la que la iglesia se opuso tenazmente en un principio,
ya en el siglo VI el papa Gregorio I recomendaba tolerancia hacia
esta práctica que se realizaba para honrar el nacimiento
de Jesucristo.
De acuerdo con algunas publicaciones en internet,
originalmente en Europa se decoraba un abeto. La leyenda corresponde
a la antigua Germania del siglo VIII y cuenta que un monje misionero
llamado Winfrid taló en una nochebuena un roble que era
utilizado en las festividades paganas. En ese sitio brotó
milagrosamente un abeto y por eso su especie se tomó como
emblema del cristianismo.
Ya en el siglo XVIII en Europa estaba bastante
difundida la práctica de decorar árboles en la época
navideña. Pero no es sino hasta mediados del siglo XIX
cuando esta tradición pasó a Estados Unidos, procedente
de Inglaterra. Se tienen registros de que fue en Wooster, Ohio,
donde por primera vez se instaló unárbol navideño
en 1847, y la autoría de esta acción que maravilló
a los vecinos del lugar fue de un hobre llamado August Imgard.
En Guatemala se ha utilizado el pinabete (una variante
de abeto) para estos menesteres, aunque también otras coníferas
como el pino criollo e incluso el ciprés. Hace algunas
décadas se popularizó el uso de chiribiscos (ramas
secas pintadas de plata) y finalmente, se ha ido adoptando el
uso de árboles sintéticos ante la grave amenaza
de los bosques del altiplano, ya que el pinabete se considera
una especie amenazada de extinción.
Es común en Guatemala encontrar el nacimiento
a los pies del árbol de Navidad, aunque para aquellos hogares
en los que el nacimiento ocupa una buena porción de la
sala o una habitación específica, el árbol
es una decoración secundaria o inexistente.
Y si bien muchas familias decoran el árbol
navideño con bombas y adornos al estilo europeo o estadounidense,
en este país la creatividad no se queda atrás. Muchos
indígenas del altiplano fabrican hermosas piezas con espigas
de trigo y lana de colores vivos y otra serie de artesanías
de barro y madera para darle al árbol de la Navidad un
innegable toque chapín.