Justicia

Arzú aprueba tratar convenio con ejército para dar seguridad en la capital

La Municipalidad de Guatemala, encabezada por el alcalde Álvaro Arzú, busca mantener la presencia de los militares en áreas con cifras altas de delincuencia, las primeras zonas en las que patrullaría el Ejército serían la 7 y la 21.

Por Edwin Pitán

El Ejército de Guatemala apoya a la Policía Nacional Civil en tareas de seguridad ciudadana desde hace varios años. (Foto Prensa Libre: HemerotecaPL)
El Ejército de Guatemala apoya a la Policía Nacional Civil en tareas de seguridad ciudadana desde hace varios años. (Foto Prensa Libre: HemerotecaPL)

El concejo capitalino aprobó ayer un convenio que  busca suscribir con el Ministerio de la Defensa Nacional (Mindef) para implementar un programa llamado Brigadas Militares de Seguridad, con el cual el Ejército volvería a patrullar para disminuir la criminalidad, como ha ocurrido antes en otras áreas del país.

El acuerdo  permitiría instalar brigadas militares y se ubicarían en zonas en las que, según estadísticas,  haya alta incidencia criminal.

Aunque el Ministerio de la Defensa Nacional indicó que no conoce del convenio aprobado, la propuesta de la Municipalidad trasciende cuando existe buena relación entre Arzú y el mandatario Jimmy Morales —quien es comandante general del Ejército—, la que se evidencia por su presencia en actos protocolarios.

El convenio

El objeto del convenio es “facilitar la labor de las tropas de la Primera Brigada de Infantería Mariscal Zavala, que para el efecto se ubiquen temporalmente en lugares estratégicos del municipio de Guatemala que registran altos índices delincuenciales”.

Se determina en el documento aprobado por el Concejo que el Mindef sería el encargado de integrar las brigadas militares con el personal y el equipo de trabajo necesarios.

“El actuar de los elementos militares de las brigadas militares de seguridad estará bajo la coordinación y responsabilidad del Ministerio”, se establece.

En el documento se enumeran como responsabilidades de la comuna “conceder áreas ubicadas en fincas municipales para las instalación temporal de las brigadas militares de seguridad. En la medida de sus posibilidades, la municipalidad coadyuvará para el acondicionamiento y ornato del área a ocupar”.

El convenio sería firmado por el alcalde  Arzú y el ministro de la Defensa Nacional, Williams Mansilla.

Argumentos

La concejal Alessandra Gallio explicó que se aprobó el patrullaje por los altos índices delincuenciales en la capital.

“En la zona 18 ya hay soldados y monitorean áreas inseguras. Lo que se hizo —al aceptar el resguardo del Ejército— fue formalizar, porque no tenemos ningún convenio con la Defensa Nacional”, aseveró Gallio.

“El hecho de tener a los militares allá afuera —en las calles— da cierto freno a la delincuencia. La Policía ya no se da abasto”, argumentó Gallio.

El constitucionalista Alejandro Balsells señaló como “absurdo y abuso de autoridad” la petición de  Arzú para que haya patrullas castrenses.

Balsells indicó que el Ejército no tiene por objeto la “seguridad ciudadana”,  y aseveró que la Constitución Política de la República “no faculta al Ejército a patrullar; esa es obligación  de la Policía Nacional Civil”.

El artículo 244 constitucional determina: “El Ejército de Guatemala es una institución destinada a mantener la independencia, la soberanía y el honor de Guatemala, la integridad del territorio, la paz y la seguridad interior y exterior”.

Según Balsells, la Constitución no establece como su  responsabilidad  la seguridad ciudadana.

En el artículo 4 de la Ley  Constitutiva del Ejército se establecen como sus funciones las siguientes: “Para el cumplimiento de las misiones que tiene asignadas el Ejército de Guatemala se dedicará esencialmente a su preparación, entrenamiento y funciones militares. Cuando el Ejército de Guatemala debe prestará su cooperación en situaciones de emergencia o calamidad pública. El Ministerio de la Defensa Nacional distará las medidas pertinentes de conformidad con la Ley de Orden Público (...)”.

El proyecto de Arzú tendría que ser avalado por el Consejo Nacional de Seguridad y la cartera de Gobernación.

El Ejército empezó a brindar seguridad ciudadana en 2000, cuando el Congreso aprobó el decreto 40-2000, por medio del cual se permitió que   patrullaran con  la Policía. La decisión ha sido cuestionada por organizaciones de derechos humanos.

  • Comuna

“Presencia necesaria”

La concejal de la Municipalidad de Guatemala Alessandra Gallio argumentó que la presencia del Ejército es necesaria en las calles para generar presencia y disminuir la delincuencia.

“El Ejército está para resguardar y dar seguridad a la nación, esa es la función del Ejército. La delincuencia está en su máxima expresión y hay que frenar a las pandillas y el tráfico de drogas, y si podemos unir esfuerzos con el Ejército para resguardar las calles, que se haga”, expuso.

La concejal manifestó que los destacamento militares se ubicarían en predios y parques municipales.

  • Defensa

La idea es disminuir  

El ministro de la Defensa Nacional, Williams Mansilla, dijo que desconocía la solicitud de la Municipalidad de Guatemala para ampliar los patrullajes del Ejército en la capital.

“La orden del presidente es que ya no se establezca ningún destacamento militar y que vaya tomando su lugar la PNC. Hay en estudio un retiro progresivo del Ejército de las tareas de seguridad ciudadana”, explicó Masilla.

La idea, dijo, es disminuir la presencia militar y “la municipalidad va al revés”.

Mansilla también confirmó  que la petición de la comuna debe ser aprobada por el Ministerio de Gobernación antes para ser atendida.

CIEN

“No debe hacerse”

El investigador de seguridad del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien) Wálter Menchú señaló que los patrullajes de seguridad ciudadana le competen a la Policía Nacional Civil.

“Los soldados no están capacitados para patrullar calles; eso lo debe  hacer la Policía Nacional Civil”, criticó el analista.

El investigador del Cien indicó que en el convenio debería de incluirse al Ministerio de Gobernación porque ellos autorizan los patrullajes del Ejército.

“Ese proyecto de más destacamentos militares no debe hacerse realidad”, puntualizó Menchú.