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Al límite: La vida en la zona de adyacencia entre Guatemala y Belice

Conozca las historias de las familias que viven en la zona de adyacencia, esa región donde no existe definición de fronteras entre Guatemala y Belice.

Por Henry Estuardo Pocasangre

La pobreza y el temor, la vida en la zona de adyacencia entre Guatemala y Belice. (Foto Prensa Libre: Érick Ávila)
La pobreza y el temor, la vida en la zona de adyacencia entre Guatemala y Belice. (Foto Prensa Libre: Érick Ávila)

“A mi papá se lo llevaron los beliceños”, dice un pequeño de 3 años que hace poco más de un mes que no ve a su padre, quien fue detenido por las Fuerzas de Defensa de Belice (FDB), en el límite entre Guatemala y ese país.

Tiene otro hermano de 4 años. Juegan juntos y se cuidan, mientras su madre, Concepción, de 19, hace las labores de su esposo Elfido detenido desde febrero en territorio administrado por Belice.

Esta pequeña familia vive en la aldea Monte Los Olivos, Dolores, Petén. A 20 minutos caminando está un destacamento militar de las FDB, lo que hace suponer a todos los de la aldea que ese es territorio administrado por ese país.

En la aldea, como en otras que están cerca, el agua potable es por nacimientos que han encontrado. En Monte Los Olivos no hay energía eléctrica.

Todas las viviendas tienen piso de tierra, que según estándares internacionales significa que las personas viven en pobreza. Algunas casas son de madera, otras tienen algunas pequeñas construcciones de concreto.

Tienen dos iglesias y una escuela donde enseñan a los niños en español, aunque el idioma materno es el q’eqchi’ y se les dificulta entender.





Para llegar desde Dolores son 36 kilómetros en terrenos de terracería, un camino poco transitable y con viviendas precarias.

La información que ha llegado sobre la Consulta Popular es escasa. Saben de ella porque personas que han ido a Dolores escucharon comentarios y les llegaron a informar.

Elfido estaba en una manzana de terreno en la que siempre sembraba maíz y frijol. Allí fue detenido. Concepción se preocupó cuando él ya no regresó. Un grupo de hombres de la aldea la ayudó para ir a buscarlo. Cuando llegaron al terreno solo encontraron huellas en la tierra. “Eran marcas de botas, fue como supimos que se lo llevaron los soldados”, cuenta concepción.

Al poco tiempo lograron averiguar lo que había pasado: autoridades de Belice confirmaron que él estaba preso en Cayo, un distrito de ese país.

Ahora la joven mujer ha tenido que tomar las responsabilidades de la casa, alimentar a sus hijos y a su mamá, quien depende de ella.

“Nosotros no sabemos dónde es Belice y dónde es Guatemala”, dice.

Las hijas de Nohemí sostienen la fotografía con la que recuerdan a su padre asesinado en 2012 por tropas beliceñas. (Foto Prensa Libre: Érick Ávila)
Las hijas de Nohemí sostienen la fotografía con la que recuerdan a su padre asesinado en 2012 por tropas beliceñas. (Foto Prensa Libre: Érick Ávila)

Tiempo después

El 28 de enero del 2012 Juan Choc Chub recibió un disparo en la espalda, las FDB detonaron el arma. Según el informe de la Organización de Estados Americanos (OEA), que tiene presencia en la zona, Juan estaba a 2.9 kilómetros al este de la línea de adyacencia, territorio administrado por Belice.

Juan iba a ser padre de su sexto hijo, su esposa Nohemí estaba embarazada y esperaba una niña.

Él había ido a buscar hojas de Xate, una planta ornamental que se cotiza bien en el mercado y en el área de Belice es fácil conseguir.

Juan había dejado la aldea para prestar servicio militar, pero una vez cumplido el tiempo, regresó para seguir trabajando en el campo.

En la comunidad Monte de los Olivos el camino es de tierra y no tienen servicio de energía eléctrica. (Foto Prensa Libre: Érick Ávila)
En la comunidad Monte de los Olivos el camino es de tierra y no tienen servicio de energía eléctrica. (Foto Prensa Libre: Érick Ávila)

Por cuatro años Nohemí recibió un resarcimiento mensual de Q1 mil 500. Aunque Belice se comprometió públicamente en octubre del 2012 a dar la reparación económica, no cumplió, y fueron recursos del Fondo de Paz de la Secretaría de Asuntos Políticos de la Organización de Estados Americanos (OEA), que tiene una representación en la zona de adyacencia.

La tragedia regresó a la familia el 15 de mayo del año pasado, cuando fue asesinado por soldados de Belice, Marvin Cristóbal Choc, sobrino de Nohemí.

La familia de 20 integrantes vive de la cosecha de maíz y frijol, amenazada por la falta de lluvia y la mala calidad de la tierra.

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