Justicia

Sepur Zarco | Fiscalía lleva cajas con osamentas a juicio

En la séptima audiencia por el juicio del caso Sepur Zarco la Fiscalía de Derechos Humanos llevó al Tribunal de Mayor Riesgo A, como medio de prueba, más de 30 cajas con osamentas humanas.

Por Carlos Álvarez y Jerson Ramos

El ingreso de las cajas selladas que contienen las osamentas de 48 personas causó sorpresa e impresión en los asistentes al juicio.

En la audiencia declaró el perito Juan Carlos Gatíca, quien participó en las exhumaciones de las osamentas en la Finca Las Tinajas, Panzós, Alta Verapaz.

Gatíca relató al tribunal la forma en que fueron localizadas y exhumadas las osamentas y el trabajo que se efectuó con las mismas, esto con el apoyo de una presentación con diapositivas.

Luego declaró el peritó Óscar Ariel Ixpatán, quien informó los tipos de herida localizadas en las osamentas.

Ixpatán explicó que encontraron indicios que muestran que las víctimas tenían heridas de bala y golpes. Además, afirmó que se localizó vendas y lazos en la boca y manos de las osamentas.

La audiencia continua por este día, el Tribunal ordenó abrir las cajas con las osamentas que fueron llevadas y los peritos del MP mostraron las osamentas y ropa de las víctimas.





Histórico juicio

El pasado 1 de febrero comenzó el juicio calificado como histórico por defensores de Derechos Humanos en el que 11 mujeres buscan demostrar que fueron víctimas de agresiones sexuales y esclavitud doméstica en el destacamento militar de Sepur Zarco, El Estor, Izabal, entre 1982 y 1986.

En la sala estaban las víctimas, quienes vestían sus trajes indígenas y llevaban cubiertas las cabezas y las caras para no ser vistas. En solidaridad, otras mujeres dentro de la audiencia también se cubrieron la cabeza.

Los acusados de haber dirigido y cometido los abusos son el coronel Esteelmer Francisco Reyes Girón y el excomisionado militar Heriberto Valdez Asij, quienes han permanecido en prisión preventiva desde hace 20 meses y comparecen ante el Tribunal integrado por los jueces Yassmin Barrios, Patricia Bustamante y Gerbi Sical, en la sala de vistas de la Corte Suprema de Justicia.

En ese primer día de audiencias cuando Reyes Girón fue llamado a declarar expresó que no aceptaba a ninguno de los tres jueces.

"No voy a responder nada a usted, ni mi nombre le voy a dar", indicó Reyes Girón a la jueza Barrios, quien agregó: "Llevo las de perder si usted y la jueza que está a su lado —Bustamante— siguen en este caso".

Luego de que Reyes Girón se abstuvo de declarar y de identificarse, en rechazo al Tribunal, se llamó al excomisionado militar Heriberto Valdez Asij.



El Tribunal ordenó abrir las cajas. (Foto Prensa Libre: Paulo Raquec)
El Tribunal ordenó abrir las cajas. (Foto Prensa Libre: Paulo Raquec)


"Yo digo la verdad de todo. Yo no trabajé para los militares, trabajé para la municipalidad —de Panzós—", dijo Valdez Asij.

Agregó que aunque está en la cárcel, no sabe nada de las leyes y que él es agricultor. Aseguró que desconoce a las víctimas y a los militares.

En los días de audiencia varios testigos han pasado a declarar y han relatado los vejámenes y violaciones de Derechos Humanos que sufrieron a manos de los militares que estaban en el destacamento militar.





El caso

La Fiscalía recibió en 2011 una denuncia según la cual durante los años 1982 y 1983 al menos 15 indígenas Qeqchí fueron detenidas en el destacamento militar Sepur Zarco, ubicado en el municipio de El Estor en el departamento de Izabal, en el norte del país, donde fueron esclavizadas.

Los delitos cometidos por los acusados pueden ser juzgados más de 34 años después debido a que se consideran de lesa humanidad y por lo tanto no prescriben. 

Según la denuncia las agresiones y violaciones duraron unos seis meses durante los cuales además de ser violentadas las mujeres tuvieron que cocinar y limpiar para los soldados.

La denuncia también incluye la desaparición y muerte de al menos cuatro personas.