Guatemala

Luz verde al Corredor Interoceánico

El país podrá convertirse en el centro de intercambio comercial más importante de Istmo cuando funcione el Corredor Interoceánico de Guatemala (CIG), que tendrá una extensión de 372 kilómetros de largo y 140 metros de ancho.

Megaobra tendrá una extensión de 372 kilómetros.

Megaobra tendrá una extensión de 372 kilómetros.

El proyecto, que será financiado por medio de una alianza público-privada, planea unir el océano Pacífico, cerca de la frontera con El Salvador, y el Atlántico, cerca de la frontera con Honduras, por medio de una autopista, una red ferroviaria y un oleoducto para el traslado de carburantes.

Se trataría del primer proyecto de interconexión océanica terrestre en la región y se calcula que tendrá una capacidad de movilización de 7.6 millones de TEUS —medida utilizada para la carga del transporte marítimo en contenedores que equivale a 21 mil 600 kilogramos—, entre ambos puertos, al año. El costo de la obra superará los US$9 mil millones.

Características

La carretera contará con cuatro carriles, dos por cada vía, pero no estará lista en la primera fase del proyecto, por lo que inicialmente funcionarán la línea férrea y el oleoducto, de puerto a puerto. Además, tendrá comunicación con parques industriales y zonas francas. El Corredor cruzará los departamentos de Izabal, Zacapa, Jutiapa y Chiquimula, lo cual beneficiará a nueve mancomunidades y 46 municipios.

Los puntos de carga y descarga estarán situados en Puerto Barrios, Izabal, y en Moyuta, Jutiapa.

Según el presidente ejecutivo del CIG, Santiago Bassols, el proyecto tendrá 140 metros de ancho y se dividirá de la siguiente forma: 10 metros servirán para la colocación del oleoducto; 60, para la instalación del ferrocarril, y otros 30 metros, para la construcción de la carretera. El área restante será utilizada para “el manejo de los espacios”, indicó.

Respecto del ferrocarril, que será de doble vía, se tiene previsto que cada tren tenga unos 400 metros de largo y esté dividido en 25 vagones de 16 metros cada uno, los cuales tendrán capacidad para transportar 20 toneladas de carga al vacío. Solo esa fase del proyecto tendrá una inversión de casi US$3 mil millones.

Constante actividad

Bassols explicó que se prevé que durante los primeros años de funcionamiento del ferrocarril saldrán entre 30 mil y 40 mil trenes anuales, es decir, entre 82 y 109 viajes por día. Cada uno partirá con una periodicidad de entre 20 y 30 minutos, y se destinarán alrededor de dos horas y media para el mantenimiento de las líneas férreas. Cada tren viajará a una velocidad de entre 60 y 70 kilómetros por hora y tendrá dos locomotoras, una frontal y otra trasera.

Afirmó que en fases posteriores el proyecto contará con trenes de pasajeros, pero aclaró que aún no cuentan con estudios que analicen los requerimientos de demanda, por lo que no se han definido lugares para potenciales estaciones. Tampoco se ha establecido con qué periodicidad se ubicarán las paradas de los trenes de pasajeros ni la capacidad que tendrá cada uno.

En lo referente al oleoducto, que transportará crudo y otros derivados del petróleo, se tiene previsto que las tuberías sean subterráneas y que tengan un diámetro de 1.20 metros.

Escollo topográfico

Según Bassols, uno de los principales retos del proyecto fue el trazo. “Tuvo que ser más largo, por la topografía del terreno”, expuso. Refirió que en el trayecto del Corredor se tendrán que incluir túneles y viaductos, debido a la existencia de pendientes en las fincas por donde pasará.

Guillermo Catalán, presidente de Odepal Internacional, empresa promotora de la obra, explicó que se prevé que tenga al menos siete grandes clientes. “Se darán tres grandes contratos para el arrendamiento de los puertos y cuatro grandes arrendatarios para el área del corredor de la energía”, explicó.

Se espera que el Corredor celebre contratos de arrendamiento, para la construcción y mantenimiento de la obra.

Ventajas

El CIG promoverá el crecimiento del comercio internacional de contenedores. El puerto situado en el Pacífico guatemalteco facilitará el intercambio comercial con puertos de Los Ángeles y San Diego, EE. UU., y con otros puertos importantes en Sudamérica, como Perú y Ecuador, mientras que el puerto que se construirá en el Atlántico facilitará el intercambio comercial con Europa, Brasil y puertos del Atlántico de EE. UU., como el de Dante, en Miami. Además, la ruta terrestre del CIG optimizará el comercio con Asia, afirman los promotores.

Foscolo Liano, directivo de la Asociación de Contratistas de la Construcción, dijo que el proyecto “le traerá al país un beneficio tremendo, pues se habla de conectar los dos océanos, que es uno de los grandes retos que ha tenido históricamente Guatemala, para el transporte de mercancía”.

Aseguró que la ubicación geográfica de la obra es inmejorable y que competirá con el Canal de Panamá. “La construcción de la carretera traerá beneficios para los lugares aledaños. El proyecto será positivo toda vez se respeten todos los temas ambientales”, enfatizó Liano.

Según la planificación de los impulsores, esta obra quedará finalizada en su totalidad para el 2020.

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