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Acciones contra maras
Presidentes ratifican la necesidad de tener “mano dura” contra las pandillas
Por:
Martín Rodríguez P.
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| Los presidentes Antonio Saca, de El Salvador; Óscar Berger, de Guatemala; Ricardo Maduro, de Honduras, y Óscar Bolaños, de Nicaragua. Foto Prensa Libre: Luis Echeverría. |
Tegucigalpa, Honduras .- Los gobiernos centroamericanos ya están en la misma línea contra los pandilleros. “Mano dura”, reinserción con fondos internacionales y ninguna protesta para que EE.UU. deje de deportar mareros ha sido el resultado de la reunión de cuatro presidentes efectuada ayer en la capital hondureña.
La línea común contra las pandillas —tema central de esta “reunión preparatoria”— será completada con propuestas por una comisión de seguridad que la presentará durante la próxima cumbre, el 28 y 29 de abril, en Roatán, Honduras.
“Compartimos mucho nuestras visiones (sobre el combate a las maras, con Honduras y El Salvador)”, aseguró el presidente Óscar Berger, al responder si compartía la política de “mano dura” de estos dos países, para hacer una estrategia regional contra los pandilleros.
Ricardo Maduro, gobernante anfitrión, resumió su visión del combate a las pandillas. “El énfasis está en la acción represiva… y también en defender a las víctimas”, subrayó.
Berger, después de culminado el acto oficial, se refirió a la prevención del delito y la rehabilitación de jóvenes pandilleros.
“No hablamos sólo de perseguir, sino de rehabilitar y dar recursos para integrarlos a la sociedad”, para que se ganen el sustento de cada día, añadió.
Incluso, sugirieron que la rehabilitación de los jóvenes que han caído en esos grupos utilizados por el crimen organizado podría llevarse a cabo con fondos internacionales.
Fondo de rescate
En la declaración final, los presidentes también incluyeron dos incisos —de los 11 del pronunciamiento— en los que se comprometen a gestionar la creación de un Fondo Centroamericano para el Rescate y Recuperación de la Juventud.
Ese dinero esperan obtenerlo, en parte, con el apoyo financiero del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), que monitoreará los recursos.
Además, gestionarán asistencia técnica a la “comunidad cooperante”, para programas de jóvenes en riesgo y capacitar a los operadores de justicia.
Sin embargo, la rehabilitación no ocupó ni la quinta parte de la declaración final o de las reacciones de los jefes de Gobierno.
El presidente Antonio Saca, de El Salvador, y Maduro hablaron de otras estrategias para combatir a los pandilleros.
Ambos prometen seguir con el endurecimiento del marco legal, crear un cuerpo multinacional de repuesta rápida y tener finalmente la orden de captura centroamericanas.
Tímidos con EE.UU.
Pese a que Centroamérica puede considerarse como el aliado más fiel de EE.UU. en el continente, los gobernantes no tuvieron los ánimos para protestar contra la deportación de pandilleros.
EE.UU. los envía sólo con una línea con el nombre y la causa por la que se les deporta.
Los presidentes recordaron que fue a raíz de esa deportación de mareros en la década de 1980 que se iniciaron las pandillas en Centroamérica, pero esto no bastó para la protesta.
“Lo lógico sería que donde se comete el delito, allí sea juzgado, pero si los deportan, que nos manden los antecedentes, para que podamos vigilarlos…”, dijo Saca.
Los mandatarios coincidieron en que la visión estadounidense ha cambiado y le plantearán el tema en Roatán a fin de mes.
Los jefes de Estado de la región también condenaron el aumento en los precios internacionales del petróleo, y pedirán a México y a Brasil cooperación para buscar alternativas, como el biocombustible.
Detalles
Estos momentos o situaciones no pasaron desapercibidos:
Migrantes
Ninguno de los presidentes se atrevió a protestar contra EE.UU. la deportación de migrantes, y pidieron que los enviaran con expedientes, pese a que fue el envío de mareros en los años 80 lo que marcó el inicio de las pandillas en el Istmo.
Promesas
Tampoco protestaron contra el acoso a los migrantes centroamericanos en la frontera de Arizona, EE.UU., con México. “Todavía no es una noticia confirmada”, dijo Ricardo Maduro, presidente de Honduras.
No se tocó el tema de narcotráfico, aunque Óscar Berger, gobernante de Guatemala, anunció que lo plantearía.
Silencio
Berger y Enrique Bolaños, presidente de Nicaragua, no hablaron mientras estaban en la conferencia. El gobernante de Guatemala ofreció declaraciones a los periodistas al terminar el evento oficial.
Fueron relegados
Belice envió a un embajador, y Costa Rica a un vicecanciller, en la conferencia esos funcionarios ocuparon lugares privilegiados respecto de Berger o Bolaños durante la actividad.
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