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Todas las miradas vuelven al cónclave
Tras el funeral e inhumación del Papa Juan Pablo II todas las miradas se dirigen ahora hacia el cónclave, la reunión de cardenales que comenzará el próximo día 18 y de la que saldrá el nuevo jerarca de la Iglesia Católica.
De los 117 cardenales electores -aquellos menores de 80 años-, hasta el momento se ha confirmado la ausencia definitiva del filipino Jaime Sin, ex arzobispo de Manila, que padece problemas de corazón e hígado que le obligan a utilizar una silla de ruedas.
Las reuniones diarias que han mantenido los purpurados durante esta semana se han centrado en buena parte en ultimar los detalles de las exequias, pero una vez concluidas se ocuparán exclusivamente de la preparación del cónclave.
No obstante, en el Aula del Sínodo del Palacio Apostólico vaticano ha comenzado ya lo que en algunos medios se define como un auténtico “precónclave”, con un intercambio de opiniones sobre la situación de la Iglesia, su doctrina y los problemas a los que debe hacer frente.
En medio de la expectación desatada, los cardenales se han convertido en los objetivos favoritos de la Prensa, lo que ha llevado al alemán Joseph Ratzinger a dar un toque de atención a los prelados.
El decano del Colegio Cardenalicio instó hace unos días a los electores a no conceder ningún tipo de entrevista, una petición que algunos cardenales, deseosos de mantener un diálogo fluido con los medios sobre ciertas cuestiones, consideraron demasiado estricta.
Finalmente, Ratzinger logró obtener un compromiso a medio camino: los electores le garantizaron que sus declaraciones se ceñirían al pontificado de Juan Pablo II y en ningún caso tocarían el ámbito de los trabajos en el Aula del Sínodo.-EFE.
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