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CATALEJO Quema del diablo
Se deben hacer cambios a la “quema del diablo”. -Es bueno dar donaciones privadas a los damnificados por Stan.
Por:
Mario Antonio Sandoval
DESDE HACE ALGUNOS años se habla con sentido crítico de la tradición de la "quema del diablo", única en el mundo hispanohablante, como consecuencia de sus efectos en la contaminación del aire, así como del riesgo de encender fogatas en las calles. Me parece necesario llegar a un punto intermedio, en el cual sin llegar a la prohibición de esta costumbre guatemalteca, sí se le hagan algunos cambios para permitir su subsistencia. Estos cambios deben ser decididos por las autoridades municipales o por el gobierno central, luego de hablar con personas versadas en la historia y las tradiciones, porque perderla de alguna manera afecta la guatemalidad.
AYER ESCUCHÉ en un programa radial una idea interesante porque ayuda a dos tradiciones. En vez de quemar basura -o peor aun, plásticos y otros materiales combustibles- quemar una piñata con figura de diablito. De esa manera se ayuda a quienes elaboran esta otra tradición nacional, y al mismo tiempo se mantiene el espíritu de la otra. En la actualidad, el problema principal es la exageración en la forma de celebrar: fogatas demasiado grandes, incrementadas por el uso de algunos elementos inflamables, y además con cohetes y demás fuegos pirotécnicos tampoco sin control alguno. No ha habido una tragedia porque verdaderamente los milagros existen.
EL TEMA ESTÁ planteado para su discusión. Ojalá se llegue a consenso y de esa manera pueda sobrevivir una tradición cuyos seguidores poco a poco están disminuyendo, debido al despertar de la conciencia ecológica, entre otros factores. Sólo quiero recordar una anécdota. Hace algunos años, un avión secuestrado -no se si en Colombia o en Venezuela- pidió permiso a la torre de control de la Aurora para aterrizar. Era el 7 de diciembre a las seis de la tarde. Cuando los aeropiratas observaron desde las ventanillas toda la ciudad con fogatas, ordenaron al piloto no aterrizar y dirigirse a otro aeropuerto internacional cercano. No se explicaron la causa del fuego, y decidieron seguir.
Una buena idea
DIGNA DE ANÁLISIS ES la idea anunciada por la señora Karen Hughes, secretaria para la Diplomacia Pública, en cuanto a proporcionar donaciones de empresas privadas de Estados Unidos para las zonas más afectadas por la tormenta Stan. Ese criterio se justifica por muchas razones, además de las humanitarias y por eso, aunque ni los montos ni los calendarios de donaciones e inversiones han sido anunciados, es evidente la planificada celeridad para obtenerlos, repartirlos y empezar a recibir sus frutos. A mi criterio, esta visita pone de manifiesto una vez más la actitud bondadosa de los ciudadanos del país donde vive al menos medio millón de chapines.
ME PARECE especialmente buena la idea de otorgarles “becas de estudio” a los niños de las zonas más necesitadas. De esa manera se empieza a romper el círculo vicioso del analfabetismo: los niños no pueden ir a la escuela porque sus padres necesitan del producto económico del trabajo infantil. Por aparte, la señora Hughes puede realizar una tarea de primer orden, ayudar a convencer a las autoridades de su país de la necesidad de otorgarle a los guatemaltecos el Estatuto de Protección Temporal, tan necesario, pero desperdiciado desde el tiempo del huracán Mitch a consecuencia de las actitudes arrogantes tomadas por el Gobierno, entonces presidido por Álvaro Arzú.
OTRO ASPECTO fundamental es la relación directa de los grandes empresarios estadounidenses representados en este esfuerzo. Es imposible evitar una relación más directa con Guatemala y con sus realidades. Les servirá para comprender mejor cómo pueden participar activamente en el mejoramiento económico de nuestra sociedad, con el resultado de disminuir la emigración ilegal a Estados Unidos, causante de tantos problemas. Pero sobre todo les permitirá analizar de primera mano las acciones efectuadas a su nombre en este país, y estudiar a ver si en algunos casos no hay motivos para pensar en violaciones a la Ley contra las Prácticas Corruptas en el Extranjero.
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