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Señalan deficiencias del magisterio
Por:
Claudia Vásquez
Maestros desmotivados, con malos salarios y baja autoestima son aspectos que resaltan en un estudio sobre el sector, editado por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) con el título de Ilusiones y Desencantos del Magisterio Nacional.
Virgilio Álvarez, autor del estudio, indicó: “La situación de los maestros es crítica, pese a que la mayoría son el principal sustento para su familia.
El salario no les alcanza, por lo que deben buscar otro trabajo, lo cual los distrae de su actividad primordial con sus estudiantes”.
El investigador expresó que entre los hallazgos llama la atención que sólo 35.6 por ciento de los docentes dijo que lee diariamente algún libro.
“Existe una nula cultura de lectura, y las escuelas no cuentan con bibliotecas”, señaló Álvarez.
Recomendó diseñar programas que fomenten la lectura y especialización, y revisar el presupuesto del ramo y la Ley de Educación.
Joviel Acevedo, secretario de la Asamblea Nacional Magisterial, que agrupa 60 mil mentores, dijo: “La educación pública está en el abandono, y es necesario nombrar a funcionarios que sean pedagogos, revisar la Ley de Educación, aumentar el presupuesto y escuchar al magisterio para la toma de decisiones”.
Radiografía
Estos son algunos datos del libro editado por Flacso:
74.6% de maestros trabajan en el área rural.
24% de los entrevistados se identificaron como indígenas.
Sólo 35.6% de los docentes dijo leer cada día algún libro.
59.3% considera que no recibe apoyo del Gobierno.
El 35.6% afirmó que tiene otros estudios concluidos.
27.8% de maestros desempeñan otro trabajo remunerado, porque no les alcanza el sueldo.
La funcionaria reconoció que a través de los años los maestros no han tenido participación en el sistema educativo, como lo refleja la investigación.
“El Ministerio perdió su papel rector, pero desde el año pasado hemos mantenido el diálogo con el magisterio y trabajado en un nuevo modelo de gestión que apoye su labor”, dijo.
Añadió que también esperan impulsar una serie de programas, como “Todos a leer”, capacitación, valijas didácticas y cambios profundos a la Ley de Educación.
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