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La temporada del día del cariño
El interés por conocer los gustos y deseos de los seres queridos empieza desde principios de febrero
Por:
Carlos Menocal
El interés por conocer los gustos y deseos de los seres queridos empieza desde principios de febrero, copado por la temporada de intercambios de regalos.
No es sólo el Día del Cariño. Es una temporada de dos semanas que inunda la cabeza del guatemalteco por buscar el agrado del ser querido. El camino del intercambio de cartas secretas, arreglos florales y juramentos de amor eterno se ha ampliado aún más.
Los guatemaltecos se vuelcan a los comercios para agradar, este 14 de febrero, a su ser querido, al más cercano, aquel a quien de alguna manera le tienen cariño, respeto y admiración.
Otros ingeniosos prefieren intercambiar opiniones, a través de la Internet o personalmente, sobre cuál es el mejor regalo para el Día del Cariño.
Como sea el caso, la globalización de este acontecimiento se ha expandido a Guatemala, pero los chapines han puesto su propio granito de arena.
“La sociedad se involucra cada vez más en estas festividades. El guatemalteco se entusiasma con dar o recibir un regalo, es un ser cariñoso. Los jóvenes son los más inquietos para estas fechas”, comenta la socióloga Lorena González.
Para beneficio personal
Rita Lima, gerente de publicidad y promociones de una cadena de tiendas, dice que se rompió la típica costumbre del regalo del Día del Cariño en parejas. “Ahora la situación se extendió más allá de la relación sentimental hombre-mujer. Por ejemplo, los jóvenes regalan a sus padres; hay para los tíos, padrinos, hijos, sobrinos, etcétera”, explica.
Incluso, afirma Lima, las parejas ya rompieron el esquema de regalar flores o rosas y cenas en restaurantes exóticos. Ahora la gente compra obsequios que sean útiles para el ser querido.
Sin embargo, aunque hay opciones como los peluches, muestra típica de cariño, ahora entramos en categorías. La gente busca un televisor, un perfume o aparatos para hacer ejercicios.
“Hay muchas personas que compran artículos de entretenimiento, como televisores, DVD, equipos de sonido o artículos deportivos, especialmente pesas”, comenta.
Hay una situación que caracteriza esta temporada. Por ejemplo, para el Día de la Madre los regalos son más costosos, mientras que para el Día del Cariño se adquieren por su utilidad.
Y en el caso de presentes para las esposas, ya no se buscan aquellos para hacer del ama de casa una doméstica eficiente, sino todo lo que tenga que ver con sus pasatiempos favoritos, detalla Lima.
González considera que es el tiempo propicio para buscar todo aquello que satisfaga personalmente al ser querido. “Se compra mucho perfumes, cosméticos, ropa, zapatos... todo aquello que se usa para el consentimiento personal”, describe.
¿Y si no hay dinero? La creatividad es la mejor fórmula. Según Evelyn Castellanos, diseñadora gráfica y creativa de una agencia de publicidad, la falta de recursos no debe ser motivo para no regalar.
Según ella, los materiales de desecho son una herramienta eficaz para paliar la crisis económica. “No es tan difícil conseguir una rosa de un jardín, pegarla con cinta adhesiva en un cartón, y en el espacio en blanco expresar lo que uno siente. Al fin y al cabo, el espíritu del Día de San Valentín es expresar sentimientos puros hacia un ser querido”, explica.
Vuelta a lo tradicional
Lo tradicional, dice Castellanos, no es sinónimo de obsoleto. Al contrario, muchos se inclinan todavía por las flores, las cenas, los paseos y los libros, especialmente las parejas.
Marilin Pennington, gerente de librería Sophos de la zona 10, asegura que los temas románticos son muy solicitados. Ella recomienda, entre muchos otros, el clásico del Nobel chileno Pablo Neruda, 20 poemas de amor y una canción desesperada, además de Poesías Amorosas, Cartas del Vivir, Libros sobre aforismos, 130 citas sobre el amor, Seda y Memoria y Esperanza.
En un intercambio de opiniones por la Internet, varios jóvenes comentaron sobre qué hacer con su pareja en esta festividad.
Estas son algunas de sus sugerencias: “Una de mis recomendaciones es Casa Santo Domingo, en Antigua Guatemala, o Tamarindos, cerca de Esperanto y Papasitos, también en Antigua. La Cabaña Suiza y, si tenés clavos económicos, pues café Condesa, en Antigua”, aconseja Jorge Hernández.
Johana García comenta: “Si querés quedar muy bien, no hay mejor lugar que una cena romántica en El Portal del Ángel, con vista a la ciudad, en la carretera a El Salvador. Eso sí, tenés que hacer la reservación ya mismo y contar con mucha suerte para conseguir lugar.
Otro espacio bastante romántico, por la luz tenue de las velas, es L'Ostería, en 4 Grados Norte.
Y para regalos, unas buenas rosas (recomiendo de las que venden en el parqueo de Plaza Cemaco)”.
Y para los precisos existe un sitio en la Internet (mall.terra.com.gt). Allí se puede comprar de todo a través de la computadora, desde arreglos florales, cuyos precios oscilan entre Q150 y Q300, hasta cosméticos, bolsas y libros, entre ellos, Kamasutra y Guía del placer sexual.
Otras ideas
Plumas, relojes, obras de arte. Poemas propios, inspiraciones, discos con dedicatoria. La socióloga González dice que hay quienes prefieren una expresión, una palabra o una dedicatoria.
“Se conforman con un ‘te quiero’. Ese es el mejor regalo que uno puede dar a su ser amado. No necesariamente tiene que ser en una relación amorosa, puede decirse entre abuelos, hijos, tíos o en familia”, explica.
Las rosas de color pastel pueden agradar a la pareja. En Guatemala existen, al menos, 60 variedades de tonalidades, entre verdes, fucsias, rosadas, anaranjadas y bicolor.
Aunque, recuerde, las blancas son para reflejar ternura, cariño y pureza; las rojas expresan amor, pasión y deseo; las amarillas, afecto y amistad, y las rosadas, felicidad, dulzura, admiración, alegría, elegancia y delicadeza, sentimientos que se expresan en el Día de San Valentín, el santo mártir del amor.
Valentín fue ejecutado el 14 de febrero del año 270. Era un sacerdote que se atrevió a desafiar la ley romana que impedía el casamiento. Valentín casaba a las parejas de manera clandestina, y fue confidente de cientos de novios de esa época.
El papa Julio I mandó construir en la vía Flaminia, el lugar donde habría muerto el santo, una basílica que recibió durante muchos años las visitas de los peregrinos que querían venerarlo.
El mártir de los enamorados
San Valentín fue un sacerdote cristiano que se atrevía a desafiar la ley del emperador romano Claudio II, llamado “el Gótico”, pero tal osadía al final le costó la vida, debido a que muchos jóvenes acudían a él para contraer nupcias y así evitar ser enrolados en el ejército en aquel entonces.
El emperador Claudio II había prohibido los matrimonios.
En su opinión, los solteros sin familia eran los mejores soldados. Mientras que los casados se descuidaban a sí mismos, abandonaban sus funciones militares y se mostraban débiles ante el enemigo.
Las parejas poco a poco buscaban la bendición del sacerdote Valentín.
Una pareja acudió a él para que los casara. Pronto otra le pidió ayuda y otra más, hasta convertirse en el amigo secreto de los enamorados. Cuando esto llegó a oídos del Emperador, ordenó que lo detuvieran.
Sus acciones enfadaron al emperador romano, quien ordenó castigarlo.
Tras su detención, se le azotó y luego se le decapitó. Se le acusó de haber casado en secreto a decenas de parejas, en desacato a las órdenes del emperador Claudio II y a las del ejército romano.
La Iglesia Católica ordenó canonizarlo hasta el siglo pasado.
El 14 de febrero fue señalado como día de fiesta en 1969, cuando el calendario católico romano dedicó esa fecha para recordar a San Valentín, un santo cristiano martirizado por Marcus Aurelius.
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