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Volver a clases
En la actualidad, las exigencias de productividad y calidad incluyen más preparación en las competencias, razón por la que se ven más adultos ocupando un lugar dentro de los ambientes educativos, con un interés auténtico de aprendizaje.
En los periódicos y revistas se observan las ofertas de cursos y capacitaciones que invitan a buscar la excelencia en el desempeño laboral personal y empresarial, que es importante analizar, en especial las personas que por diversas razones dejaron inconclusos sus estudios, indica la psicóloga educativa Virna Patricia Zamora Zum.
Organice su tiempo
Es de reconocer, que iniciar una carrera universitaria no es un reto fácil de asumir, hay condiciones que han cambiado notoriamente desde que se ocuparon las aulas por última vez.
Un adulto joven o maduro ha adquirido como parte del proceso de la vida compromisos ineludibles. La formación e integración de una familia con el consabido rol de jefe de hogar, esposa o madre es una obligación que en la jerarquía de valores tiene primacía.
Por esto es de suma importancia que si va a retomar el proceso de estudios, lo dialogue con su familia. Plante las metas que se ha propuesto, para que cada miembro tenga claro los motivos de su regreso a la educación sistematizada, y así valoren su esfuerzo y lo apoyen.
Su presupuesto
Es oportuno verificar los ingresos actuales y contemplar la inversión que amerita la capacitación.
Algunas personas inician con mucho entusiasmo una especialización, pero no toman en cuenta los costos totales del proyecto y luego se retiran porque no es posible continuar. Es molesto y emocionalmente poco saludable, interrumpir los proyectos de vida.
El malestar por las actividades inconclusas puede generar frustración, sentido de inutilidad, bajar la autoestima, depresión y propiciar dificultades en las relaciones interpersonales. Prever es la clave para no fracasar.
Otro factor es el tiempo disponible para asistir a clases, hacer tareas y todas las actividades propias de un estudiante, asegura Zamora.
Hay que tener presente que estudiar en esta etapa de la vida no es una actividad de tiempo completo, como cuando se era un niño o adolescente.
Si es necesario hacer arreglos de horario hágalos previamente para no tener dificultades que pueden afectar su rendimiento laboral y estudiantil. Además es necesario hacer un análisis de los aspectos personales como los hábitos de estudio y lectura.
Si desea comunicarse con Patricia Zamora Zum al e-mail virnaz@hotmail.com.
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