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Primer debate por racismo supera impugnaciones
La defensa de los acusados trató de evitar que se realizara el juicio
Por:
Conié Reynoso
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| Rigoberta Menchú, junto a las activistas Rosalina Tuyuc y Helen Mack —de Izq. a Der.—. A su llegada a la CSJ, la premio Nobel de la Paz fue recibida con aplausos de los asistentes. Foto Prensa Libre: Adolfo Mejía |
Los argumentos de parcialidad esgrimidos por la defensa de cinco eferregistas acusados de racismo y agresión contra Rigoberta Menchú, premio Nobel de la Paz 1992, no fueron obstáculos para que el Tribunal Décimo de Sentencia diera inicio al primer juicio de esa índole que se lleva a cabo en el país.
La condescendencia de los jueces hacia Menchú fue uno de los argumentos que planteó Francisco García, abogado de los eferregistas acusados, para solicitar que el debate no empezara.
El abogado señaló que dudaban de la imparcialidad de los jueces, ya que han favorecido a Menchú respecto de las pruebas que se aceptaron para presentar en el juicio.
Llegó el mediodía y el abogado insistía —mediante recursos legales— en que el debate debía suspenderse.
Sin embargo, Leonel Meza, presidente del tribunal, indicó que no aceptaban la recusación porque se presentó como táctica dilatoria del juicio.
El debate, por fin, se inició con la llamada de cada uno de los acusados, pero todos se abstuvieron de declarar.
El nieto de Ríos Montt
Juan Carlos Ríos Ramírez, nieto del líder eferregista Efraín Ríos Montt; Ana Cristina López Kestler, diputada al Parlamento Centroamericano por el FRG, y las eferregistas Elvia Domitila Morales de López, Vilma Orellana Ruano y Enma Concepción Samayoa de Rosales, enfrentan juicio por agresión contra Menchú.
El Ministerio Público (MP) los acusa de los delitos de coacción, amenazas, discriminación y desorden público.
Los hechos los habrían cometido el 9 de octubre de 2003, durante una vista pública en la Corte de Constitucionalidad (CC), donde se ventilaba si se permitía la inscripción de Ríos Montt como candidato presidencial.
La defensa de los implicados había propuesto como testigos a los magistrados de la CC (en su mayoría afines al FRG), pero le fue rechazado.
“No ofender la dignidad”
“Tengo esperanza de que se constituya en un hecho de historia, y los guatemaltecos aprendan a no ofender la dignidad de nadie, no importa si es maya o no (...) quiero que sean condenados los responsables”, pidió la agraviada.
“Es la primera vez que un caso por discriminación llega a los tribunales y sienta un precedente para que otros indígenas puedan luchar contra este flagelo”, expresó María Teresa Zapeta, de la Defensoría de la Mujer Indígena, una de las asistentes.
Durante el debate participarán 23 testigos, seis peritos propuestos por el Ministerio Público (MP) y dos testigos propuestos por la defensa.
El juicio se reanudará hoy, con la declaración de Menchú. Las penas que establece el delito de discriminación van de uno a seis años de prisión.
Ambiente: En la sala del juicio
Apoyo para algunos, ausencia de seguidores para otros, fue lo vivido ayer en la sala del debate.
A diferencia de otros juicios donde se involucra a eferregistas, como el del ex ministro de Finanzas Eduardo Weymann, ayer no hubo seguidores del FRG en la audiencia.
Activistas de derechos humanos y líderes indígenas se solidarizaron con Rigoberta Menchú.
El debate se realizó en la sala de debate más grande, ubicada en el edificio de la Corte Suprema de Justicia, debido a la concurrencia.
“Aquí es una ciudadana común y corriente. Es la señora Rigoberta Menchú”, aseguró el abogado defensor, al afirmar que fue ella quien provocó a sus clientes el día en que ocurrieron los hechos.
Igual que al sobrino, el abogado García también defiende a Ríos Montt en el caso que por los disturbios del Jueves Negro se sigue al líder del FRG.
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