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Rabinal Achi declarado patrimonio mundial
Unesco hizo proclamación ayer en capital francesa
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| La representación se hace generalmente frente a la iglesia de Rabinal, tras una serie de ceremonias para pedir permiso y agradecer a los antepasados. Foto Prensa Libre: Archivo. |
La Unesco declaró ayer Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad el ballet-drama Rabinal Achi, cuyo nombre original es Achí Xajooj Tun, “Baile del Tun”, propio del municipio de Rabinal, Baja Verapaz.
El Rabinal Achi es una obra representativa de la sociedad Maya prehispánica, del período posclásico, que va del año 900 al 1524 después de Cristo. Relata una disputa entre los quichés y los rabinaleb, y se representa anualmente en enero, durante la fiesta del pueblo, en honor a San Pablo.
La propuesta fue entregada por el Ministerio de Cultura, en octubre de 2004. Se envió un vídeo de la obra completa, una monografía, una cinta sonora, fotografías y un plan de acción en el cual el Gobierno, la comunidad y el grupo artístico se comprometen a salvaguardar la pieza.
“Las expresiones y los espacios culturales propuestos deben constituir una tradición cultural viva, proceder del genio creador humano, contribuir a la afirmación de la identidad cultural de la comunidad concernida o estar expuestos al riesgo de degradación o de desaparición”, reza la normativa de la Unesco —Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la ciencia y la Cultura—.
Tras analizar estos aspectos, un jurado internacional proclamó ayer, en París, al ballet-drama Rabinal Achi y a 43 obras más de todo el mundo patrimonio oral e inmaterial de la humanidad, de entre 70 participantes.
Líderes e intelectuales indígenas celebraron con júbilo la decisión; el Gobierno prefirió no emitir comentarios.
Otilia Lux, ex viceministra de Cultura y representante del país ante esa entidad, opinó que la distinción “es un honor para todos los guatemaltecos, especialmente para las comunidades indígenas” .
El reconocimiento, agregó, “permitirá que esta pieza cultural prehispánica se conserve y sea conocida por el mundo, como uno de los grandes aportes de la milenaria cultura Maya” .
Para los habitantes de Rabinal, que, en su mayoría, son maya achi, en especial para los ejecutantes del Rabinal Achi, la obra, más que una representación artística, es un acto sagrado que conlleva la realización de nueve ceremonias previas y posteriores a su representación, para pedir permiso y agradecer a los antepasados, los personajes y los danzantes ya muertos, por la buena ejecución de la obra.
Según el antropólogo Georges Raynaud, días antes de celebrarse el ballet-drama, los indígenas no deben tener relaciones sexuales y deben concentrarse en el libreto.
“Es mucho el respeto que los quichés le tienen a esta pieza, y al mismo tiempo temor; porque, de hacer lo contrario que exige su interpretación, les pueden ocurrir cosas malas”.
En resumen: La obra
El Rabinal Achi o Xajooj Tun narra cómo los rabinaleb se rebelan y separan de la confederación política de los quichés.
K’ich’e Achi, guerrero de los quichés, es capturado por el guerrero de los rabinaleb, Rabinal Achi, en las afueras de Kajyub’, cuyo dignatario es Job’ Toj. El guerrero K’ich’e es juzgado y condenado a muerte.
Antes de ser sacrificado, pide tomar la bebida ceremonial embriagante de los rabinaleb y bailar con la princesa de Kajyub. También pide que le concedan 260 días para ir a despedirse de su tierra.
Una vez concedidos todos los deseos, es sacrificado por los guerreros águilas y los guerreros jaguares, al mando de Rabinal Achi.
La obra es el único testimonio precolombino que sobrevive intacto en toda América, sin intromisión alguna de ideas o frases de origen europeo.
Refleja un hecho histórico real y la estructura política de su época, así como una serie de contenidos mitológicos propios de la región, que se conservan vivos en buena parte de los habitantes de Rabinal.
El Xajooj Tun ha sobrevivido por siglos. Se representó de manera clandestina desde 1625 hasta 1856, fecha en que se sabe de la primera presentación, gracias al conocimiento del texto por el abate francés Brasseur de Bourbourg, a quien le fue dictado en Achi por Bartolo Sis, miembro de una de las familias más importantes de Rabinal.
El texto se trasladó de una generación a otra por herencia oral. Brasseur lo traduce al francés y lo publica en su país con el nombre de Rabinal Achi.
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