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Con la bendición de Pascual Abaj
Autoridades indígenas han empezado a nombrar a sus propios voceros
Por:
Lorena Seijo
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| Los 21 voceros fueron nombrados en una ceremonia maya en la que el alcalde maya José Macario Morales fungió como autoridad principal. Foto Prensa Libre: Mario Linares. |
El incienso y el copal inundaron el ambiente en el lugar sagrado de Pascual Abaj, a 45 minutos cerro arriba de Chichicastenango, Quiché. Lo mundano y lo espiritual se conjugaron en el nombramiento de los 21 voceros de las autoridades mayas.
Los conceptos de la comunicación fueron transmitidos a los nuevos portavoces, así como los preceptos morales fundamentales: promover el diálogo, siempre desde la verdad, y en beneficio de la comunidad.
Curso intensivo
Los elegidos recibieron un curso sobre cómo exponer la opinión de las autoridades, cómo usar documentos oficiales y cómo no dejarse amedrentar. Además les expusieron 22 estrategias de difusión de información.
En la capacitación, las autoridades mayas solicitaron que los alumnos demostraran sus habilidades. Así que se realizó un juicio simulado, en el que parte de los voceros representaron el papel de abogados de las autoridades; otros, de letrados del contrario, y el resto, del pueblo.
Apasionados, cada uno en su papel, convencieron a las autoridades de su madera de portavoces.
Después de una fría noche en Chichicastenango, los 21 voceros caminaron cerro arriba, junto a las autoridades indígenas, para iniciar la segunda parte de la formación: equilibrar sus energías.
El camino entre la arboleda sirvió, además de entrar en calor, para reflexionar sobre los votos a realizar. “No les vamos a hacer firmar ningún papel, pero están adquiriendo un compromiso moral”, dijo en k’iche’ José Macario Morales, alcalde indígena, tras llegar al lugar sagrado de Pascual Abaj.
“No cualquiera puede venir a representar al pueblo indígena, por eso ustedes serán investidos en el fuego sagrado”, afirmó, mientras el resto de autoridades preparaban la ceremonia.
Las velas, los pétalos de flores, el copal y las formas circulares lo invadieron todo. Tras pedir permiso a la naturaleza y al Ajau, comenzó la ceremonia. Bailaron, sintieron el calor del fuego, comieron chocolate, el incienso rodeó sus cuerpos y las flores coronaron sus cabezas.
Los tzutes
El momento estelar fue cuando les impusieron sus tzutes (pañuelos bendecidos) como símbolo de sus nuevos cargos. También les colocaron un gafete con su foto y cargo, porque el tzute no sirve como identificación en el sistema occidental.
“Hace tiempo que nos volvieron sordos, por eso es necesario que le pidamos al Ajau fuerza para ser humildes, pero no para que pasen sobre nosotros. No olviden que llevan el mensaje de todo un pueblo ancestral”, les recordó el sacerdote, antes de que se consumiera el fuego.
Una hora entre el cerro
Para llegar al lugar sagrado de Pascual Abaj debe caminarse 45 minutos desde Chichicastenango.
Purificación en humo
Después de jurar votos, los 21 voceros mayas se arrodillan y son purificados con incienso y copal.
Juramento: El beso final
Los voceros reciben la bendición del sacerdote maya y las autoridades de la alcaldía indígena.
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