|
Carreteras en mal estado
Reportaje: 60% de la red vial superó su vida útil
Por:
Conié Reynoso, Leslie Pérez
 |
| En su mayoría, los cerca de seis mil kilómetros de carreteras del país ya superaron su vida útil. (Foto Prensa Libre). |
El clima y el aumento del parque vehicular se agregan al fin de la vida útil de la red vial del país, lo cual implica que no está preparada para recibir el transporte que demandará el Tratado de Libre Comercio con EE.UU.
______________
En su mayoría, los cerca de seis mil kilómetros de carreteras del país ya superaron su vida útil, pues fueron construidas hace más de 30 años.
Además del tiempo, en el deterioro de la red pavimentada han influido los daños causados por los fenómenos climáticos y la superación de su capacidad estimada, coinciden expertos y las autoridades.
La situación puede que no cambie en el futuro, ya que la vida útil de las carreteras en construcción es de entre 10 y 15 años.
Evaluación
La Unidad de Conservación Vial (Covial), del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda, hizo un diagnóstico para determinar la situación de las carreteras.
Se ha estimado que un 60 por ciento de la red vial está en malas condiciones, dice el director de Covial, Miguel Ángel Cabrera.
Roberto Chang, presidente de la Asociación Guatemalteca de Ingeniería Estructural y Sísmica (Agies), afirma que la mayoría de las vías son antiguas y no han recibido el mantenimiento necesario. “Estos trabajos deben ser constantes y las evaluaciones tendrían que hacerse cada dos o tres años”, enfatiza.
Según Sherry Ordóñez, miembro de la Junta Directiva del Colegio de Ingenieros, la medición puede hacerse a simple vista, por la cantidad de baches por área cuadrada. Agrega que los expertos pueden detectar problemas en las estructuras, como las grietas formadas en el pavimento, que, si no son reparadas a tiempo, se convertirán en agujeros.
Cabrera argumenta que debido a la falta de recursos no pueden mantener las vías en óptimas condiciones. “Las hacemos transitables, tratamos de tenerlas limpias, se bachean, se sellan las grietas y se hacen recapeos”, asegura.
Pero el funcionario explica que un alto porcentaje de las carreteras no fue construido por el Ministerio de Comunicaciones, sino por otras instancias, entre ellas las municipalidades, por lo que, señala, no son responsabilidad de su dirección.
De acuerdo con la División de Planificación y Estudios, de la Dirección General de Caminos (DGC), de los 23 mil 457 kilómetros de carreteras habilitadas, sólo un 50 por ciento está en manos del Ministerio de Comunicaciones. El resto corresponde a las municipalidades o a otras instituciones, como los fondos de desarrollo.
Escasos recursos
El presupuesto para mantenimiento este año es de Q600 millones, lo cual no es suficiente, dice Cabrera, ya que se requiere como mínimo de unos Q1 mil 100 millones.
Explica que para dar mantenimiento a una calle balastrada se necesitan al menos Q120 mil por kilómetro al año, pero en 2006 sólo fueron asignados Q18 mil. Para una carretera asfaltada la asignación fue de unos Q25 mil por kilómetro.
Ordóñez expresa que el presupuesto destinado a Covial no concuerda con las cifras de recaudación del impuesto a las gasolinas, de Q1 por galón, que se debe destinar a mantenimiento.
Agrega que, según información del Ministerio de Energía y Minas, al año se recaudan al menos Q800 millones. “¿Qué sucede con los Q200 millones restantes?”, pregunta.
Cabrera reconoce que los recursos se destinan a dar mantenimiento a las vías primarias –centroamericanas, que conectan con las fronteras del país– y secundarias –nacionales, que comunican varios departamentos.
El agua, el peor enemigo
Una de las interrogantes es cuál es la causa del deterioro de las carreteras. Los consultados coinciden en que las fallas de diseño pueden ser una de ellas, pero que el principal agente dañino es el agua.
Según la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), la tormenta Stan causó estragos en mil 400 kilómetros de carreteras, y 32 puentes fueron dañados en Sololá, San Marcos, Quetzaltenango, Chimaltenango, Totonicapán, Sacatepéquez, Huehuetenango, Quiché y Escuintla.
En el plan de reconstrucción nacional se incluye la rehabilitación de 48 tramos carreteros, distribuidos en esos departamentos.
Los ingenieros aseguran que al construir una carretera no es posible determinar el efecto que pueda tener en ella un fenómeno climático.
Omar Flores, director del Centro de Estudios en Ingeniería y Minas de la Universidad de San Carlos, afirma que sí es posible hacer mediciones técnicas para disminuir los daños a la red vial.
Menciona que es urgente hacer estudios de suelos, análisis hidrológicos y tener un inventario de las zonas vulnerables a derrumbes y deslizamientos. Sin embargo, advierte: “Son evaluaciones que requieren de fuertes inversiones”.
Sin capacidad de monitoreo
Flores enfatiza que una de las debilidades es que el Instituto de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) no tiene capacidad para monitorear todas las cuencas del país y detectar los niveles de crecimiento de los ríos.
Juan Carlos Galindo, coordinador de la Unidad de Manejo de Ríos y Canales, de la DGC, explica que para construir carreteras y puentes se toman en cuenta esos factores, pues ya son parte de las normas establecidas a nivel internacional.
Galindo aclara, además, que durante la tormenta Stan el desborde de ríos formó nuevas cuencas.
Por esa razón, Chang insiste en que es necesario hacer evaluaciones periódicas y también porque las condiciones cambian sustancialmente, en especial en las costas del país, debido al reencauce de los ríos.
Además, Flores opina que antes de construir una carretera es necesario evaluar los suelos y las zonas de deslizamiento.
A principios del 2004, la Agies propuso que para la construcción de infraestructura, además de las normas técnicas internacionales, también debían tomarse en cuenta otros factores. La sugerencia era hacer evaluaciones del entorno geológico, determinar las características del subsuelo y hacer una clasificación de los tipos de suelo.
Asimismo, se planteaba la necesidad de hacer una descripción de los niveles de agua subterránea, freática o aislada para medir la extensión y profundidad y agregar las variaciones climáticas.
El objetivo final era contar con un mapa en el que pudiera graficarse toda esta información, pero no se ha concretado.
Puentes
La situación es similar para los mil 167 puentes registrados. Aún cuando la vida útil de éstos es más larga, 50 años, Covial sólo da mantenimiento a los que conectan carreteras primarias.
Chang expresa que el deterioro de los puentes no es estructural, sino que han sufrido daños por las crecidas de ríos.
De hecho, Galindo señala que los perjuicios causados a los puentes por la tormenta Stan se debieron a que muchos árboles golpearon sus estructuras cuando eran arrastrados por la corriente.
La buena noticia en este caso, según Ordóñez, es que al reconstruir puentes se ha elevado la capacidad de soporte de peso de 15 toneladas por eje (de los vehículos) a 20, lo cual los hace más resistentes.
En conclusión, Cabrera señala que la recuperación del patrimonio vial del país no es tarea de un solo gobierno.
Por ello, informa que elaboran un plan de reestructuración de carreteras que estará concluido al finalizar esta administración y que servirá de base para seguir una política de mejoramiento de la red vial.
Detalles técnicos
Normas internacionales:
Las carreteras están compuestas por una sub base, una base y una carpeta de rodadura (asfalto).
El concreto utilizado puede ser asfáltico (de petróleo) o hidráulico (cemento).
Para la construcción de carreteras deberían diseñarse planos de localización, descripción general, sistema estructural y de cargas.
Información sobre clima, precipitaciones, temperatura, vegetación, edificaciones vecinas, infraestructura y estudios anteriores.
Evaluar amenazas como sismos, deslizamientos, inundaciones, actividad volcánica, asentamientos, suelos problemáticos (como arcillas expansivas, rellenos orgánicos y otros que afectan la seguridad del proyecto).
Pocos cambios: TLC exige mejores vías
La red vial en toda Centroamérica no está preparada para recibir el transporte que demandará el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, afirman funcionarios de la Dirección General de Caminos.
La razón es que los fondos sólo alcanzan para hacer tramos con una vida útil entre 10 y 15 años.
Existen algunas excepciones, como los trabajos de ampliación que se llevan a cabo en la ruta al Atlántico, en el tramo Guatemala-El Rancho. Asimismo, la ampliación a cuatro carriles en la CA-2 Oriente, que conduce de Escuintla a la frontera con El Salvador. Ambos están estimados para un máximo de 20 años, dada la millonaria inversión.
Sin registros de caminos vecinales
La Dirección General de Caminos calcula que unos cuatro mil 600 kilómetros de vías vecinales no están registrados, pues diferentes instituciones construyen carreteras y no las reportan.
Ello ha generado que algunos tramos se encuentren en malas condiciones, porque según funcionarios de Caminos, este trabajo le corresponde a cada municipalidad.
El Fondo Nacional para la Paz (Fonapaz), el Fondo de Inversión Social (FIS) y la Secretaría de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia han construido carreteras, pero ninguno las ha registrado en el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda.
La División de Planificación y Estudios de Caminos tiene registrados dos mil 952 kilómetros de vías rurales. Estos datos corresponden a un programa de caminos vecinales iniciado hace 15 años y a los que les dan mantenimiento.
En esta cifra se han incluido algunos kilómetros de carreteras que han reportado diputados o alcaldes para que tengan cobertura de Caminos.
Sólo en la actual administración, el Fonapaz ha construido 370 kilómetros de caminos, mientras que el FIS no cuenta con cifras exactas de las carreteras construidas.
“Cada invierno se deterioran los caminos, a veces pasan varios años para conseguir los recursos y hacer los arreglos”, explica Carlos Pinto, gobernador de Jalapa.
Los gobernadores y alcaldes aseguran que cada municipalidad tiene que conseguir los fondos para financiar los arreglos a sus caminos.
Octavio Osorio, alcalde de Cuilco, Huehuetenango, dice que a veces ha sacrificado proyectos para darle viabilidad a las carreteras. “Si éstas colapsan no se puede trasladar enfermos y no pueden llegar los productos a las poblaciones”, añade.
José Antonio López, gobernador de Izabal, explica que mientras no haya una institución que registre todos los caminos, corresponderá a los alcaldes darles mantenimiento.
La División de Planificación y Estudios de Caminos destaca que hace cinco años hizo un ejercicio para cuantificar la red vial del país.
Este trabajo arrojó 23 mil 457 kilómetros de carreteras (de terracería y asfalto), de los cuales el 20 por ciento corresponde a vías vecinales o rurales.
No obstante, la Dirección de Caminos tiene estos datos como referencia, no como cifra oficial.
Radiografía de la infraestructura vial
De los 23 mil 457 kilómetros de carretera inventariados, sólo la cuarta parte es de caminos asfaltados, el restante 75 por ciento es terracería.
Cifras
RUTA - KILÓMETROS
Centroamericanas 2,151
Nacionales 2,288
Departamentales 6,892
Caminos rurales 2,952
Caminos municipales 9,173
Total 23,457.
Condiciones de la ruta - KILÓMETROS
Asfalto 5,809
Terracería 5,521
Caminos rurales 2,952
Caminos municipales 9,173
Total 23,457.
PUENTES
Según conexión Cantidad
Centroamericanas 499
Nacionales 445
Departamentales 224
Total 1,168.
Fuente: Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda.
Nota: Los caminos municipales y rurales son de terracería.
|