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HOMO ECONOMICUS Los nominados
A un mes de la primera vuelta...
Por:
Jose Raúl González Merlo
A un mes de la primera vuelta, los diferentes candidatos ya exhibieron lo que pueden dar electoralmente. El foro de presidenciables (organizado por la AGG, Prensa Libre y Guatevisión) nos dejó algunas frases célebres. Al ser las elecciones demasiado importantes para ser tomadas en serio, ahí les van los bloopers electorales:
La frase célebre del foro es de Rigoberta Menchú. La candidata de Encuentro por Guatemala dijo: “...si pusiera una maquila en Uspantán, hasta la electricidad sería racista” (¿!). Ojalá que para las próximas elecciones, la señora Menchú logre superar ese complejo que le hace ver “micos aparejados”... hasta en la electricidad.
El cierre más dramático le tocó a Álvaro Colom, cuando concluyó una de sus intervenciones diciendo “¡Dios bendiga a Guatemala!”, y al darse cuenta de lo que acababa de decir, inmediatamente continuó: “...y nos ilumine para poder gobernar sabiamente”. Vaya dramática manera de no terminar con el eslogan de Alejandro Giamattei.
El que ya no pudo corregir el cierre fue Eduardo Suger, quien dijo “...¡necesitamos un gobierno de esperanza!...”, con lo que Álvaro Colom movió su cabeza en señal de aprobación, sin poder esconder una sonrisa por el favor recibido.
Alejandro Giamattei logró convertir una amenaza en oportunidad. Al abordar el tema de salud, Álvaro Colom presumió de tener un brillante médico en la Vicepresidencia. Cuando le tocó intervenir, el doctor Giamattei dijo que no había nada mejor que tener un médico en la Presidencia.
Luis Rabbé, del FRG, se llevó el trofeo al cinismo, cuando él mismo trajo a colación el tema del jueves negro, y en tono burlón le preguntó a la audiencia: “¿Por qué nadie se pregunta qué nombre le ponemos al día que mataron a los diputados salvadoreños...?”, y sonriéndose, nos recomendó que “dejemos de ver al pasado y miremos al futuro”. Con ese pasado, no lo culpo por querer provocarnos amnesia colectiva.
El general Otto Pérez se lleva el premio a la originalidad cívica. En vez de entonar el himno nacional con la palma extendida en el corazón -como nos enseñaron a todos en el colegio- él y sus correligionarios se cruzaron el puño sobre el corazón y lo cantaron “con mano dura”.
Óscar Rodolfo Castañeda, del PAN, no fue invitado por el lugar que ocupa en las encuestas, pero no podemos dejar de darle el premio a la demagogia electoral. Con su campaña de “...sin dueños ni patrones...” y “...sin IVA para las medicinas y los alimentos”, supera promesas que ni a Alfonso Portillo se le ocurrieron.
Es increíble lo que la gente está dispuesta a decir y prometer con tal de lograr sus ambiciones políticas...
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